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REPÚBLICA DE CHILE
SERVICIO DE EVALUACIÓN AMBIENTAL
REGIÓN DE LOS RÍOS

Pone término a procedimiento de evaluación de impacto ambiental del proyecto "Loteo Parque La Dehesa"

Resolución Exenta Nº 6

Valdivia, 23 de julio de 2021



VISTOS:

 

1. El Estudio de Impacto Ambiental (“EIA”) del Proyecto "Loteo Parque La Dehesa" (“Proyecto”), ingresado, con fecha 18 de mayo de 2021, al Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental (“SEIA”) por el señor Carlos Montoya Villarroel, en representación de Inmobiliaria San Sebastián SpA (“Proponente”, “Titular”). 

2.    La Resolución Exenta N° 25, de fecha 26 de mayo de 2021 (“Res. Ex. N° 26/2021”), de la Comisión de Evaluación de la Región de Los Ríos, mediante la cual se resuelve admitir a trámite el EIA del proyecto "Parque Loteo La Dehesa".

 3.    Los pronunciamientos y observaciones de los órganos de la Administración del Estado con competencia ambiental (“OAECAS”) que, sobre la base de sus facultades legales y atribuciones, participaron en la evaluación de la DIA. 

4.    El registro del acta de Comité Técnico de Sesión Extraordinaria N°12/2021, realizada con fecha 25 de junio de 2021. 

5.    El Acta de Terreno N° 2021141068, de fecha 15 de julio de 2021, en la cual consta la visita a realizada el día 25 de junio de 2021, al lugar de emplazamiento del Proyecto. 

6.    El Acta N° 01, de fecha 13 de mayo 2021, de la reunión realizada el día 13 de mayo de 2021 con el grupo familiar Imigo Alva, de acuerdo a lo indicado en el artículo 86 del Decreto Supremo N° 40, de 2012, del Ministerio del Medio Ambiente, que aprueba el Reglamento del Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental. 

7.    Los demás antecedentes que constan en el expediente de evaluación de impacto ambiental del EIA del Proyecto. 

8.    El Oficio Ord. N° 150.575/2015, de fecha 24 de marzo de 2015, de la Dirección Ejecutiva del Servicio de Evaluación Ambiental, que "Actualiza instrucciones sobre criterios para realizar la evaluación ambiental en etapas tempranas y, si correspondiere, poner término anticipado al procedimiento administrativo de evaluación de impacto ambiental". 

9.    Lo dispuesto en la Ley N° 19.300, sobre Bases Generales del Medio Ambiente (“Ley Nº 19.300”); en el Decreto Supremo N° 40, de 2012, del Ministerio del Medio Ambiente, que Aprueba el Reglamento del Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental (“RSEIA”); en el D.F.L. N° 1/19.653, que fija el texto refundido, coordinado y sistematizado de la Ley N° 18.575, Orgánica Constitucional de Bases Generales de la Administración del Estado; en la Ley Nº 19.880, que establece Bases de los Procedimientos Administrativos que rigen los Actos de los Órganos de la Administración del Estado (“Ley N° 19.880”); en la Resolución Exenta RA N° 119.046/204/2019, de fecha 25 de junio de 2019, que informa el nombramiento de la Directora Regional de Los Ríos del Servicio de Evaluación Ambiental a la Comisión de Alta Dirección Pública del Servicio Civil; y en la Resolución Nº 7, de 2019, de la Contraloría General de la República, que Fija Normas sobre Exención del Trámite de Toma de Razón.

CONSIDERANDO:

 

 

1. Que, con fecha 18 de mayo de 2021, el señor Carlos Montoya Villarroel, en representación de Inmobiliaria San Sebastián SpA., ingresó el EIA del Proyecto “Loteo Parque La Dehesa”, ante la Dirección Regional del Servicio de Evaluación Ambiental Región de Los Ríos.

 

2.    Que, mediante Resolución Exenta N° 25 de fecha 26 de mayo de 2021, la Comisión de Evaluación de la Región de Los Ríos, admitió a trámite el EIA del Proyecto.

 

3.    Que, de acuerdo a lo establecido en el literal c) del artículo 3° del RSEIA, al proyecto le aplican las tipologías “h) Proyectos industriales o inmobiliarios que se ejecuten en zonas declaradas latentes o saturadas.” y “p) Ejecución de obras, programas o actividades en parques nacionales, reservas nacionales, monumentos naturales, reservas de zonas vírgenes, santuarios de la naturaleza, parques marinos, reservas marinas o en cualesquiera otra área colocada bajo protección oficial, en los casos en que la legislación respectiva lo permita”.

 

4.    Que, conforme señala el Titular, el Proyecto en síntesis consiste en:

 

4.1. La subdivisión de cuatro predios, enrolados con los números 2470-3, 2470-33, 2470-5 y 2470-1, en un área rural de la comuna de Valdivia. El proyecto pretende generar 111 lotes que variaran entre 0,5 y 1,7 hectáreas de superficie. En estos lotes se desarrollarán obras de urbanización y que posteriormente serán vendidos a terceros.

.

4.2. El proyecto se conforma de las siguientes obras temporales:

·            Instalación de faenas.

·            Habilitación de frentes de trabajo.

·            Instalación de señalética.

 

4.3. Las obras permanentes del proyecto, serán las siguientes:

·     Loteo.

·     Obras viales que incluyen: Acceso al proyecto, mejoramiento de camino de acceso, construcción de caminos interiores y terraplén.

·     Red de abastecimiento de agua potable.

·     Red de abastecimiento de energía eléctrica.

·     Supuestos de habitabilidad futura.

 

4.4. El proyecto ocupará una superficie total de 74,5 hectáreas.

 

4.5. El Proyecto se emplazará en el sector Tres Bocas, cuyo acceso es a través de la Ruta 202, ubicándose aproximadamente a 13 km al norte de la ciudad de Valdivia.

 

5.    Que, conforme señala el Titular, en concordancia con lo dispuesto en el artículo 11 de la Ley N° 19.300, y de acuerdo al análisis realizado de los artículos 5 al 10 del Reglamento del SEIA, el Proyecto ingresa al SEIA mediante un EIA, debido a que genera o presenta:

 

·      Literal b) Efectos adversos significativos sobre la cantidad y calidad de los recursos naturales renovables, incluido el suelo, agua y aire;

·      Literal d) Localización en o próxima a poblaciones, recursos y áreas protegidas, sitios prioritarios para la conservación, humedales protegidos y glaciares, susceptibles de ser afectados, así como el valor ambiental del territorio en que se pretende emplazar.

 

6.    Que, la Ley N° 19.300 requiere que el Proyecto que se somete al SEIA cuente con las materias mínimas para realizar una evaluación preventiva de los impactos ambientales, los cuales para el caso de un EIA se encuentran establecidas en el artículo 12 de dicha ley, a saber:

 

a). Una descripción del proyecto o actividad;

b) La descripción de la línea de base, que deberá considerar todos los proyectos que cuenten con resolución de calificación ambiental, aun cuando no se encuentren operando;

c) Una descripción pormenorizada de aquellos efectos, características o circunstancias del artículo 11 que dan origen a la necesidad de efectuar un Estudio de Impacto Ambiental;

d) Una predicción y evaluación del impacto ambiental del proyecto o actividad, incluidas las eventuales situaciones de riesgo. Cuando el proyecto deba presentar un Estudio de Impacto Ambiental por generar alguno de los efectos, características o circunstancias señaladas en la letra a) del artículo 11, y no existiera Norma Primaria de Calidad o de Emisión en Chile o en los Estados de referencia que señale el Reglamento, el proponente deberá considerar un capítulo específico relativo a los potenciales riesgo que el proyecto podría generar en la salud de las personas;

e) Las medidas que se adoptarán para eliminar o minimizar los efectos adversos del proyecto o actividad y las acciones de reparación que se realizarán, cuando ello sea procedente;

f) Un plan de seguimiento de las variables ambientales relevantes que dan origen al Estudio de Impacto Ambiental, y

g) Un plan de cumplimiento de la legislación ambiental aplicable.

Además, las materias anteriormente señaladas se encuentran precisadas, para el caso de un EIA, en el artículo 18 del Reglamento del SEIA.

 

De esta manera, la presentación realizada por el Titular en el procedimiento administrativo de evaluación de impacto ambiental debe cumplir con los requisitos mínimos que le permitan a la Autoridad y demás OAECAs, realizar una completa y correcta evaluación de los impactos ambientales, de manera tal que baste por sí misma para comprender el proyecto como una unidad, así como para asegurar que cada uno de los efectos, características o circunstancias del artículo 11 de la Ley N° 19.300, se encuentren debidamente identificados y que se han descrito las correspondientes medidas de mitigación, reparación y compensación para hacerse cargo de ellos, así como la efectividad del plan de seguimiento.

 

7.    Que, para tales efectos, a través de la Ley N° 20.417, se incorporó el mecanismo que faculta a la Autoridad Ambiental a poner término anticipado a la evaluación de un proyecto o actividad sometida al SEIA. Así, el artículo 18 bis de la Ley N° 19.300 –norma que regula el término anticipado– se erige como una herramienta de control, mediante el cual se examina la idoneidad de la información presentada por el Titular y se faculta a esta Dirección Regional a poner término anticipado al procedimiento administrativo de evaluación ambiental.

 

8.    Que, en concordancia con lo anterior, el artículo 15 bis de la Ley N° 19.300 establece que: “si el Estudio de Impacto Ambiental carece de información relevante o esencial para su evaluación que no pudiese ser subsanada mediante aclaraciones, rectificaciones o ampliaciones, el Director Regional o el Director Ejecutivo, así lo declarará mediante resolución fundada, ordenando devolver los antecedentes al titular y poniendo término al procedimiento”.

 

9.    Que, complementando lo anterior, el inciso final del artículo 36 del Reglamento del SEIA dispone que: “[…] se entenderá que el Estudio carece de información relevante para su evaluación cuando no se describen todas las partes, obras o acciones del proyecto o actividad sometido al Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental, o sus distintas etapas; y se entenderá que carece de información esencial para su evaluación, cuando, sobre la base de los antecedentes presentados, no es posible evaluar la presencia o generación de efectos, características o circunstancias del artículo 11 de la ley, ni determinar si las medidas de mitigación, reparación o compensación propuestas son adecuadas, así como tampoco la efectividad del plan de seguimiento”.

 

10. Que, por su parte, el Oficio Ord. N° 150.575, de fecha 24 de marzo de 2015, de la Dirección Ejecutiva del Servicio de Evaluación Ambiental, citado en el Visto N° 5 de la presente Resolución, que “Actualiza instrucciones sobre criterios para realizar la evaluación ambiental en etapas tempranas y, si correspondiere, poner término anticipado al procedimiento administrativo de evaluación de impacto ambiental”, indica como causal de término anticipado de la evaluación de un EIA la falta de información relevante o esencial no subsanable mediante aclaraciones, rectificaciones o ampliaciones.

 

En este mismo sentido, dicho oficio señala, respecto de un EIA, que la información relevante corresponde a aquella información indispensable para la comprensión del proyecto o actividad como unidad, sin que falten partes o elementos, así como también de la forma en que éste/a se desarrollará en las distintas etapas sometidas a evaluación, atendido el o los literales del artículo 10 de la Ley N° 19.300 que resulten aplicables al proyecto o actividad, o bien, a las partes, obras o acciones del mismo.

 

Además, se establece en dicho documento, respecto de una EIA, que la información esencial es la necesaria para asegurar que cada uno de los efectos, características o circunstancias (“ECC”) se encuentren debidamente identificados, y que se han descrito las correspondientes medidas de mitigación, reparación y/o compensación asociadas a cada uno de dichos ECC, de manera de poder determinar si las medidas son adecuadas para hacerse cargo de ellos, así como del respectivo seguimiento ambiental de las variables relevantes que dieron origen a la presentación del EIA, para poder determinar su eficacia.

 

Asimismo, el referido instructivo señala que “[…] la imposibilidad de subsanar la falta de información mediante aclaraciones, rectificaciones o ampliaciones es una consecuencia que se deriva necesariamente de la trascendencia de la información omitida. En efecto, en todos los casos señalados, la importancia de la información omitida es tal, que no permite iniciar la evaluación ambiental del Proyecto de manera adecuada y, por otro lado, puede implicar una falta de garantía para la realización de un proceso de participación ciudadana informada y oportuna. Por lo mismo, no es subsanable”.

 

11. Que, por otra parte, se hace presente que la potestad de declarar el término anticipado posee como límite que la información presentada no pueda ser subsanada mediante aclaraciones, rectificaciones o ampliación. Explica el Ordinario N° 150.575/2015, anteriormente citado que […] la imposibilidad de subsanar la falta de información mediante aclaraciones, rectificaciones o ampliaciones es una consecuencia que se deriva necesariamente de la trascendencia de la información omitida. En efecto, en todos los casos señalados, la importancia de la información omitida es tal, que no permite iniciar la evaluación ambiental del Proyecto de manera adecuada y, por otro lado, puede implicar una falta de garantía para la realización de un proceso de participación ciudadana informada y oportuna. Por lo mismo, no es subsanable”

 

12. Que, de conformidad a las normas y criterios citados y examinados los antecedentes presentados, el EIA del Proyecto carece de información relevante para su evaluación ambiental, y la falta de la misma, además, no es susceptible de ser subsanada mediante aclaraciones, rectificaciones o ampliaciones. Lo anterior, fundado en los siguientes argumentos:

 

12.1. Que, el artículo 18 letras c.5. y c.6. del RSEIA, establece que los Estudio de Impacto Ambiental, deberá considerar como mínimo la descripción de la fase de construcción y operación del Proyecto.

12.2. Que, el Proponente el Capítulo 1 del EIA, informa que el Proyecto corresponde a “una subdivisión de predios existentes y el desarrollo de obras de urbanización básica, con fines habitacionales[1], para ello, explica que el Proyecto “asumirá una condición de [sic] base de las futuras viviendas[2] o también denominado “supuestos de habitabilidad futura”. Sin embargo, tales supuestos de habitabilidad futura “no considera la construcción de viviendas[3]. En efecto, señala el Proponente, que “el presente proyecto para evaluar [ambientalmente] no considera edificación de viviendas al interior de los lotes, pues esa es una decisión que tomará cada uno de los propietarios de los predios una vez adquiridos[4] (énfasis añadido).

12.3. Que, efectuada la revisión del acápite 1.5.1.4. del EIA, esta Dirección Regional constata que el Proponente para la fase de operación efectúa una descripción genérica de los denominados supuestos de habitabilidad, los que considerarían la habilitación de frentes de trabajo, acondicionamiento de terreno, obras gruesas y terminaciones. Asimismo, expresa que tales presupuestos son lo que definen las actividades referenciales consideradas para la construcción de un total de 111 viviendas, en una condición de peor escenario.

12.4. Que, la descripción desarrollada entre los acápites 1.5.2. y 1.5.8. del Capítulo 1 del EIA, en caso alguno satisfacen los presupuestos contenidos en la letra c.5. del artículo 18 del RSEIA, pues el Proponente no detalla, ni entrega antecedentes que permita dimensionar la duración, extensión y magnitud de los impactos susceptibles de ser generados para la condición más desfavorable del Proyecto. En efecto, la descripción del Proyecto sólo cuantifica o considera la construcción de una única vivienda; no así el escenario más desfavorable que supondría la construcción de 111 unidades habitacionales, junto a sus obras complementarias, de manera simultánea.

En la línea de lo indicado precedentemente, se observa que el cronograma presentado para el “supuesto de habitabilidad” considera la construcción referencial de una (1) sola vivienda y, por consiguiente, no informa la relación cronológica de aquella construcción respecto a las restantes 110 viviendas y de las demás partes, obras y acciones consideradas para la fase de operación del Proyecto. Tal información o representación resulta de suma relevancia, pues aquella permite a la evaluadora o evaluador ponderar la magnitud, duración o extensión de los impactos del “supuesto de habitabilidad” e identificar el efecto que tendrá, los factores generadores de posibles impactos sobre el medio ambiente, determinar el momento en que acaecen y, en definitiva, establecer si con ocasión de aquellos existirá una superposición que determine la ocurrencia de escenarios más desfavorables que los presentados y/o analizados por el Titular en su EIA. Además, el Proponente excluye del “supuesto de habitabilidad”, la indicación de la fecha estimada e identificación de la parte, obra o acción que establezca el inicio y término de la fase.

12.5. Que, se constata que el Proponente no entrega “descripción de las acciones y requerimientos necesarios para la materialización de las obras físicas” relacionados a los “supuestos de habitabilidad”. Asociado a lo anterior, el Proponente, tampoco informa para la totalidad de la mano de obra requerida, cómo se proveerá la totalidad de los suministros básicos, las emisiones de aguas residuales en general y cantidad de residuos o sustancias químicas totales que puedan afectar al medio ambiente. La cuantificación de los requerimientos indicados, se efectúan en relación a construcción de una (1) sola vivienda, sin que aquellos aspectos se entreguen antecedentes que permitan apreciar y dimensionar la magnitud del impacto total de la actividad denominada “supuesto de habitabilidad”, la que –según se explica– considera la construcción de un total de 111 viviendas.

12.6. Por otra parte, y esta vez en relación a la descripción de la fase de operación, dispuesta por la letra c.6. del artículo 18 del RSEIA, el Proponente la excluye totalmente su descripción. En este sentido, explica que “Este proyecto no contempla etapa de operación, ya que se trata de un proyecto inmobiliario que solo considera urbanización del predio donde cada particular que adquiera un sitio será el responsable de la operación de los sitios urbanizados[5]. Al respecto, esta Dirección Regional observa que, según la propia definición del Proponente, el Proyecto corresponde a un proyecto inmobiliario de loteo y urbanización, con fines habitacionales, es decir, la finalidad del mismo es crear los presupuestos necesarios para propiciar las condiciones de habitabilidad del lugar para el funcionamiento de un conjunto de viviendas. El Proponente efectúa la organización espacial del territorio, provee su acondicionamiento y procede a su planificación integral, lo que se ve reflejado por la ejecución del cuadriculado, subdivisión de los lotes, provisión, operación y suministro de servicios básicos y posterior comercialización del Proyecto. En definitivas, se pone a la venta un Proyecto que supone la habitación y, consecuentemente, a una etapa operación por parte de los futuros propietarios.

12.7. Que, el Sistema de Evaluación Ambiental es un instrumento de gestión ambiental de carácter predictivo el cual tiene por finalidad describir, examinar y valorar los impactos ambientales que se ocasionarán de forma previa a la ejecución de un determinado proyecto o actividad[6]. En este sentido, una de las características del SEIA, consiste en que aquel corresponde a un procedimiento comprensivo, es decir, que los proyecto o actividades que son sometidos a evaluación deben considerar todas las etapas que se desarrollarán.[7] En este sentido, excluir la fase de operación del proyecto implicaría desnaturalizar el objetivo de la evaluación ambiental, pues es un imperativo describir cada una de las fases del proyecto y, en consecuencia, efectuar –conforme a tal descripción comprensiva– una correcta determinación los impactos que tendrá el Proyecto y, específicamente, el desarrollo de la operación del Proyecto inmobiliario que será comercializado por el Proponente.

12.8. Que, en similar sentido, se pronunciaron la SEREMI de Medio Ambiente de la Región de Los Ríos, la SEREMI Vivienda y Urbanismo de la Región de Los Ríos, La SEREMI de Salud de la Región de Los Ríos y CONAF. Al respecto, indicaron lo siguiente:

12.8.1.     La SEREMI de Medio Ambiente de la Región de Los Ríos, mediante su Ordinario N° 135/2021, informó que “No existe descripción de la etapa de edificación de viviendas al interior de los predios que permita estimar la extensión, magnitud e intensidad de la intervención sobre los ecosistemas acuáticos. Al respecto, se deben describir todas las obras y acciones que se desarrollarán durante la etapa de construcción de las viviendas, así como en la operación de éstas, con énfasis en los sistemas de tratamiento y disposición final de los residuos líquidos tales como piscinas. Tampoco existe una descripción de los sistemas de conducción y manejo de aguas lluvias”.

12.8.2.     La SEREMI Vivienda y Urbanismo de la Región de Los Ríos, sostuvo mediante su Oficio Ordinario N° 624/2021, que “El proyecto presentado no contiene descripción o desarrollo de la fase de operación del mismo, y de acuerdo a lo señalado en el presente estudio, existirían obras permanentes señaladas como las “habitabilidades” en el descrito “supuesto de habitabilidad futura”, razón por la cual dicha información es relevante para realizar la evaluación requerida”. Agrega, además, que “El proyecto no describe el impacto de la urbanización y el proceso de construcción de la misma y de las edificaciones que considera el supuesto de habitabilidad futura, lo cual se considera información relevante y esencial para evaluar el presente proyecto”.

12.8.3.     La SEREMI de Salud, a su vez, indicó mediante su Oficio Ordinario N° 7451/2021 que “En el numeral 1.6.1, Partes obras y acciones asociadas a la fase de operación, el Proponente señala que no se contempla etapa de operación, ya que se trata de un proyecto inmobiliario que solo considera urbanización del predio, donde cada particular que adquiera, será el responsable de la operación de los sitios urbanizados. Por otra parte, es atendible que en esta fase se producirán residuos líquidos y sólidos, que deben ser dispuestos adecuadamente para evitar la generación de focos de insalubridad, por lo tanto, la evaluación debe considerar necesariamente el volumen de esos residuos y su forma de disposición”.

12.8.4.          En términos, similar la Corporación Nacional Forestal, mediante u Oficio Ordinario N° 19-AE/2021 expone que el proponente no se haría cargo de los “impactos negativos mayores en etapa de operación de un proyecto inmobiliario emplazado dentro un Área Protegida”.

12.9. Que, en consideración de lo razonado precedentemente, se configura la falta de información relevante, toda vez que es imposible comprender las dimensiones del Proyecto durante la etapa de operación, siendo aquella información indispensable para la comprensión del proyecto o actividad como unidad. En definitiva, este Servicio mal podría efectuar en una etapa temprana, una evaluación de los impactos que aquellos factores generará sobre las distintas componentes o elementos del medio ambiente. Aquello determina la falta de información relevante, conforme con lo dispuesto en el artículo 15 bis del RSEIA.

12.10. Finalmente, no se debe obviar que la falta u omisión de esta información repercute en toda la evaluación de los impactos debido a que no existe una descripción total del proyecto, de acuerdo con los contenidos mínimos exigidos en el artículo 18 letras c.5 y c.6. del RSIEA. Así, por lo demás, lo establece el artículo 18 letra c) inciso final del RSEIA, que positiva una regla metodológica, según la cual “Para efectos de lo señalado en los literales precedentes, las acciones y obras se deberán describir en consideración a la posibilidad de generar o presentar los efectos, características o circunstancias establecidos en el artículo 11 de la Ley y en concordancia con lo requerido en la letra g) de este artículo”. En otras palabras, si las obras, partes y acciones del proyecto no son descritas en el respectivo EIA, mal podrían efectuarse –según se explicará en lo sucesivo– una correcta evaluación de la ocurrencia de aquellos efectos, características y circunstancias indicados en el artículo 11 de la Ley N° 19.300.

13. Que, por otra parte, el EIA del Proyecto carece de información esencial, por lo que no es posible evaluar si éste genera o presenta alguno de los efectos, características o circunstancias contemplados en la letra b) del artículo 11 de la Ley N° 19.300, ni determinar si las medidas de mitigación, reparación y compensación propuestas son adecuadas, así como tampoco la efectividad del plan de seguimiento, para fase de operación. Además, la falta de dicha información esencial no es susceptible de ser subsanada mediante aclaraciones, rectificaciones o ampliaciones. Lo anterior, fundado en los siguientes argumentos:

13.1.   El proyecto “Loteo Parque La Dehesa”, en la sección 1.5.1.4 del capítulo de descripción de Proyecto, indica que este consiste una subdivisión y urbanización de lotes con destino habitacional del tipo residencial, no considerando la construcción de dichas viviendas por parte del Proponente, concluyendo que el objetivo final de este proyecto es la habilitación de sitios con fines inmobiliarios y para ello el Proponente plante una serie de “supuestos de habitabilidad futura”, indicando:  En este contexto y solo con la finalidad de identificar las actividades que contemplaría la edificación de residencias futuras, se asumirá una condición de base que se detalla a continuación, con el objeto de realizar una evaluación de impactos de dichas actividades, para de esta manera realizar una evaluación integral”.

13.2. Por lo anteriormente descrito, se presupuesta que la etapa de operación del proyecto será debidamente evaluados y ponderados cada uno de sus impactos, de acuerdo a las obras y acciones en relación a los “supuestos de habitabilidad” planteados por el mismo Proponente, entendiendo la hipótesis que cada uno de los lotes va ser  vendido a un tercero, y este tomará las decisiones de las formas, metodologías, tiempo de construir su vivienda, entre otras, [dentro del marco de normas establecidas por el “Reglamento Ambiental Interno (Anexo 1-2, EIA)”].  No obstante, resulta relevante evaluar la totalidad de los impactos previstos en la etapa de operación a partir de los supuestos de habitabilidad, en consideración de que los proyectos ingresados al SEIA, deben ser evaluadas íntegramente cada una de esas etapas, ya sea construcción, operación y abandono o cierre, y esto cobra mayor relevancia al considerar un proyecto que se encuentra inserto dentro de un área protegida del Estado, declarada, además, humedal de importancia internacional.

13.3.   En este contexto, es preciso indicar que los “supuestos de habitabilidad” consideran en síntesis lo siguiente:

   Vivienda unifamiliar por lote, es decir 111 viviendas de 140 m2 cada una, para cuatro personas, con 2 estacionamientos.

   Método constructivo, que considera la habilitación frente de trabajo, acondicionamiento de terreno, obra gruesa, terminaciones, conexión a servicios, circulación y operación de vehículos y maquinarias. Se estima que la construcción de una vivienda contemplaría aproximadamente de entre 3 a 6 meses, como referencia y la mano de obra que se utilizará será de 12 personas aproximadamente, que incluye carpinteros, gasfíter, electricistas, albañiles, constructor civil, entre otros.

   Agua potable: las viviendas estarán conectadas a la red interna de agua potable del loteo.

   Transporte: el acceso al loteo será desde la Ruta 202, aproximadamente a 13 km al norte de la ciudad de Valdivia (11 km de ruta pavimentada 202 y 2 km de caminos vecinales), al respecto cada particular contaría con su medio de transporte. En la tabla 56 del Capítulo 1 del EIA, se indica que en operación se considera solo el tránsito de camionetas, totalizando 16.504 veh/año, 1.376 veh/mes, 344 veh/sem y 46 veh/día.

   Energía: la empresa SAESA será la responsable del suministro eléctrico y de la mantención, cuidado y reparación de la red eléctrica, para lo cual cada particular contará con la factibilidad técnica respectiva

   Emisiones atmosféricas: se considera la maquinaria en ruta (construcción de cada vivienda), tránsito de caminos no pavimentados y calefacción, indicando que la calefacción no puede ser leña, recomendando el uso de gas natural o electricidad.

   Emisiones de Ruido, evaluaron las fuentes de ruido y además los receptores, de los cuales el receptor R1 se acercaba más a la condición en operación debido a la cercanía de una vivienda, considerando la construcción de viviendas.

   Aguas servidas: se generarán aguas servidas respecto de las que cada propietario de viviendas se hará cargo, utilizando Plantas de Tratamiento domiciliarias modulares, asegurando su mantención y funcionamiento en todo momento.

   Residuos Sólidos Domiciliarios (RSD): La cantidad de residuos que se generan dependerá de las personas que habitarán, para ello se aplica un factor de 4 litros por habitante con una frecuencia de retiro de 3 días, volumen total de generación de residuos domiciliarios de las viviendas sería de 444 Kg/día.

13.4.    En este orden de consideraciones, los supuestos de habitabilidad asumidos por el Proponente deben ser utilizados para la correcta predicción de los impactos, durante etapa de operación.  Al respecto es preciso indicar en el Capítulo 4 del EIA, se presenta la evaluación de impacto del proyecto para la etapa de operación, que indica como obras los supuestos de habitabilidad futura e identifica las siguientes actividades, como precursoras de impactos ambientales: (i) Mantenimiento de señalética, caminos interiores y de urbanización. (ii) Circulación y operación de vehículos livianos; (iii) Generación y Manejo de residuos sólidos; (iv) Generación y Manejo de residuos líquidos; y (v) Ocupación de viviendas.

13.5.    A partir de estas actividades, el proyecto en evaluación reconoce 6 impactos ambientales, asociados a la etapa de operación del proyecto. En este sentido  –y   aun cuando esta Dirección Regional no concuerda con la metodología empleada, identificando, por tanto, incompletitud, parcialidad y falta de información en la evaluación realizada– lo referidos impactos considerados en el EIA corresponden a: (i) Alteración de la calidad del aire por aumento de las emisiones de material particulado y gases de combustión; (ii) Perturbación de la Fauna en construcción y operación, Pérdida de hábitats, Pérdida de número de ejemplares; (iii) Modificación del nivel de presión sonora en el entorno del proyecto; (iv) Alteración valor paisajístico local; (v) Impactos asociados al componente Turismo.

13.6.    Que, por consiguiente, el Proponente no efectúa una evaluación y adecuado descarte de los impactos para la fase de operación sobre la calidad del recurso hídrico en relación a su condición de línea base y si las emisiones generadas en la fase de operación superan los valores de las concentraciones sobre los límites establecidos por la normativa de referencia.

13.6.1.     En relación a lo anterior, la base para descartar el impacto para la fase de operación, es bajo supuestos de habitabilidad, indicando que la utilización de plantas de tratamiento de aguas servidas particulares debe cumplir D.S. 90/2000, MINSEGPRES. 

13.6.2.     Cabe indicar, que no se realiza mención alguna del origen del agua potable, no indicando las formas de escorrentías de las aguas lluvias, no se indica el manejo de las aguas servidas, tampoco se indica el manejo y disposición de aguas de piscinas, por lo cual no es posible realizar correcta evaluación de los flujos hídricos asociados a la operación de proyecto.

13.6.3.     En particular, resulta de gran relevación el manejo de las aguas servidas asociadas a la operación del proyecto que en términos generales en el Anexo 1-2 del EIA “Reglamento Ambiental Interno”, se señala lo siguiente:

   Se requerirá la ejecución del sistema de disposición o tratamiento de aguas servidas, el cual se ejecutará previa aprobación del proyecto de dicha especialidad según la normativa vigente que lo regula y específicamente a lo determinado por la Resolución de Calificación Ambiental del proyecto.

   Se exigirá el uso de plantas de tratamiento Biológico Químico con un sistema de tratamiento Aeróbico, que cumpla con los parámetros del D.S. 90 como referencia, dado que no se verterán líquidos a aguas superficiales. Con el objeto de asegurar resistencia, los estanques deberán estar construidos de materiales resistentes, como Fibra de Vidrio de hilado continuo.

   Una vez tratadas las aguas servidas y cumpliendo con la normativa y exigencias ambientales las aguas podrán ser utilizadas para riego, en ningún caso como ya se señaló podrán ser vertidas en cursos de agua.

   Para proceder a construir cualquier obra destinada a la disposición o tratamiento de aguas servidas contempladas en el presente Reglamento, debe ser previo aprobación de proyecto por la Autoridad Sanitaria.

   Los sistemas de disposición o tratamiento de aguas servidas deberán mantenerse en perfecto estado de forma tal que no constituyan molestia, incomodidad o peligro para la calidad ambiental del entorno.

   Todo sistema de disposición o tratamiento de aguas servidas deberá ser abierto e inspeccionado a lo menos una vez al año, a fin de verificar sus condiciones de trabajo.

 

13.7.    Que, no obstante lo anterior, no se realiza ninguna evaluación ambiental, de cómo el riego permanente y sostenido con aguas servidas tratadas, pueda afectar los objetos de protección del santuario de la naturaleza y lo ecosistema existentes. Cabe indicar que la “Guía para la descripción de proyectos inmobiliarios en el SEIA” plantea que para proyectos que ingresan por el literal h) del Reglamento del SEIA, le serán exigidos como requisitos mininos la descripción de sus partes obras y acciones para cada una de las fases del proyecto. Para la fase de operación –siempre en consideración al tratamiento de aguas residuales–, y en concordancia con los supuestos de habilidad, al menos debería considerar los siguientes elementos, caudal de diseño de las aguas servidas a tratar, calidad del afluente. calidad del agua tratada, manejo del lodo y las medidas de control o manejo ambiental si las hubiere.

13.8.    Que, en específico, la emisión de aguas servidas y emisiones liquidas en general, potencialmente son susceptibles de afectar los recursos naturales existentes en el área de influencia del proyecto, afectando particularmente la biota en sistemas terrestres y/o acuáticos. A mayor abundamiento, la “Guía de evaluación de impacto ambiental sobre efectos adversos sobre recursos naturales” señala que “Para evaluar la ocurrencia de efectos adversos significativos sobre la cantidad y calidad de los recursos naturales renovables es necesario centrar el análisis en la información y antecedentes respecto de la alteración de las condiciones que hacen posible la presencia y el desarrollo de las especies y de los ecosistemas”. Finalmente, la misma guía señala que se deberá considerar la “cantidad, composición, concentración, peligrosidad, frecuencia y duración de las emisiones y efluentes del proyecto o actividad”, para predecir los impactos sobre los recursos naturales renovables. Esta alteración, como se ha señalado, no es conocida en el actual EIA, dado que no se cuenta con información suficiente asociada.

13.9.    Que, tomando en consideración la ausencia de antecedentes asociados a la descripción de la etapa de operación, y en específico respecto de la potencial emisión de residuos líquidos de 111 viviendas en actividad simultánea, se constata la ausencia de antecedentes necesarios que permitan descartar la configuración de aquellos efectos características o circunstancias del artículo 11 letra b) de la Ley N° 19.300 y, específicamente, artículo 6 letras c) y d) del RSEIA.

13.10. Que, en similar sentido, se pronunciaron la SERNAGEOMIN, Servicio Agrícola y Ganadero, la Dirección General de Aguas de la Región de Los Ríos, la SEREMI de Medio Ambiente de la Región de Los Ríos, la Gobernación Marítima de Valdivia. Al respecto, indicaron lo siguiente:

13.10.1.   SERNAGEOMIN, mediante su Oficio Ordinario N° 1265/2021, informó que “Dado que el proyecto presentado tiene por finalidad principal la construcción de viviendas (en el peor escenario 111 según lo indica el titular), no se desarrolla en profundidad el componente geomorfológico, geológico, hidrogeológico, como así también una caracterización geotécnica preliminar, solo se presentan aspectos generales de los tópicos mencionados Estos estudios, resultan fundamentales para poder determinar las condiciones del terreno ante la construcción de las viviendas con su sistema de tratamiento de aguas servidas. Todo esto, implica una posible afectación a las aguas subterráneas y su entorno por infiltraciones.   Por otro lado, no se tiene conocimiento de la cota máxima de inundación del sector, bajo la premisa del desconocimiento geomorfológico del lugar. Esto, con la finalidad de que cada una de las instalaciones de tratamiento de aguas servidas pueda quedar por debajo de dicha cota, con la posible afectación por flotabilidad de estas instalaciones y sus residuos.  Dado lo anterior, este servicio no puede emitir pronunciamiento alguno según sus competencias por la falta de la información anteriormente expuesta”.

13.10.2. Según el Ord. Nº 274 del Servicio Agrícola y Ganadero, Región de Los Ríos, indica que “El titular no descarta la afectación al humedal aledaño al proyecto por concepto de contaminación a los componentes, respecto del supuesto la instalación de fosa séptica (página 78) piscina (página 32 del capítulo 1) por cada lote, y/o posibles concesiones marítimas, que podrían afectar el hábitat de fauna silvestre asociada y no descarta por tanto los posibles impactos significativos sobre ella.”   

13.10.3. Por su parte, la Dirección General de Aguas, Región de Los Ríos, mediante el Oficio Nº 735/2021, informó que “En relación al tratamiento de aguas servidas se señala que las soluciones deben cumplir con el DS 90/01 MINSEGPRES. De lo anterior se puede inferir que la descarga será a cuerpos de aguas superficiales, por lo que se solicita definir a que cuerpos serán descargadas las aguas y cuáles serán los efectos sobre tales cuerpos de agua”.    

13.10.4. La SEREMI de Medio Ambiente de la Región de Los Ros, según su Ord. Nº 135, establece que “No se han caracterizado adecuadamente los efluentes que serán descargados. Así como no se ha indicado el lugar de disposición final de estos residuos líquidos. Toda vez que solo señala que dará cumplimento D.S N° 90/00 MINSEGPRES y que se utilizaran para riego. Adicionalmente se informa que esta presentación adolece de información de carácter esencial para la evaluación, ya que sobre la base de los antecedentes presentados, no es posible determinar la inexistencia de efectos, características o circunstancias del artículo 11 de la ley. Lo anterior, debido a que este proyecto generará la descargas aguas servidas tratadas, sin embargo, no existe ninguna caracterización de estos efluentes, así como no se indica el lugar de disposición final y no se entrega ningún antecedente que permita evaluar si la descarga permanente de este efluente podría generar efectos adversos significativos sobre los ecosistemas acuáticos que podrían recibir estas descargas, ya sea por descarga directa o por infiltración a aguas subterráneas. Lo anterior de forma permanente durante toda la etapa de operación de este proyecto”      

13.10.5. La Gobernación marítima de Valdivia, conforme su Ordinario N° G.M.VLD. 12600/73, informa que “El titular ha identificado como impacto potencial no significativo, la alteración de la calidad de aguas superficiales, dado que considera que no existen obras en la fase de construcción y operación que afecten la calidad de las aguas en el estado actual en que se encuentran, debido a que no se generarán descargas directas a los cursos de agua durante la fase de construcción y que en fase de operación, se tiene la utilización de plantas de tratamiento de aguas servidas particulares que deben cumplir D.S. 90/01 MINSEGPRES.  Como se mencionó precedentemente, el titular debe reevaluar dicha afirmación, toda vez que el titular no ha realizado una evaluación de las aguas tratadas por esas PTAS particulares, su descarga difusa a cuerpo de agua aledaños y su potencial impacto sobre éstas. Se solicita presentar antecedentes de caracterización de las aguas tratadas y destino de estas (infiltración, regadío), caudales, modo de control de buen funcionamiento de PTAS y comprometer monitoreo frecuente de las aguas tratadas de cada vivienda. Adicionalmente, se solicita realizar monitoreo ambiental del río Cruces y estero Cua Cua durante toda la fase de operación, como medio de verificación de la no alteración de la calidad de aguas según su línea basal. Para evaluar si se generan efectos adversos según el artículo 6.d) del reglamento de SEIA, se deberá considerar la superación de las concentraciones establecidas en las normas secundarias de calidad ambiental vigentes o el aumento o disminución significativos de la concentración por sobre los límites establecidos en estas. A falta de tales normas podrán ser utilizadas como referencia las normas vigentes en los estados que se señalan en el artículo 11 del SEIA, no siendo la Norma Chilena 1333 Of.78 una de estas. Los parámetros de calidad de agua de los tramos del río Cruces y estero Cua Cua, presentados por el titular (Línea de base), no presentan datos de DBO5, nitrato y fosfato, parámetros críticos para evaluar existencia de contaminación difusa desde las PTAS particulares. Se indica presentar datos estimados de calidad de aguas del cuerpo receptor, en un escenario con la totalidad de las viviendas operativas y que sean contrastados, de manera referencial, con valores de concentración establecidos en el anteproyecto de “Normas secundarias de calidad ambiental para la protección de las aguas superficiales de la cuenca del río Valdivia”.

13.11. Que, en síntesis, si bien el Proyecto, reconoce 6 impactos asociados a la etapa de operación del proyecto, se omite la evaluación ambiental de cada una de las actividades asociadas a los supuestos de habitabilidad, y de cada uno de los componentes ambientales respectivos. Cabe indicar que la predicción de impactos consiste en la identificación y estimación de las alteraciones directas o indirectas a los elementos del medio ambiente descritos en la línea de base, situación que no concurre en la escueta predicción de impactos etapa de operación. En consecuencia, la etapa de operación presenta de una serie de faltas de evaluación de los elementos ambientales que se encuentran en el medio ambiente, a saber, ecosistemas terrestres y ecosistemas acuáticos, sumado a la falta de descripción de actividades, lo cual resulta en una falta de información esencial para estimar la potencial generación de alguno de los ECC del artículo 11 de la Ley 19.300.

13.12. Que, es preciso indicar que evaluación de impactos se debe realizar para cada uno de los componentes susceptible de ser afectados por las obras y acciones del proyecto, de acuerdo a la definición de Impacto dispuesta en el artículo 2 letra k) de la Ley 19.300, es decir, para todas las obras y acciones, relacionadas con los supuestos de habitabilidad, no descartando a priori ninguno de estos; dado que ese descarte es propio de la evaluación de impactos y no previo a esta. Por otra parte, la predicción de los impactos, debe realizarse en base modelos, simulaciones y mediciones, considerando las guías de evaluación ambiental del SEA.

14. Que, de conformidad a las normas y criterios citados y examinados los antecedentes presentados, el EIA del Proyecto “Loteo Parque La Dehesa” carece de información esencial por no reconocimiento de impacto significativo sobre el artículo 11 letra d) de la Ley N° 19.300 y el artículo 8 del RSEIA:

14.1.   Que, el artículo 8 incisos 1° y 5° del RSEIA, establece, en lo pertinente que “El titular deberá presentar un Estudio de Impacto Ambiental si su proyecto o actividad se localiza en o próxima a poblaciones, recursos y áreas protegidas, sitios prioritarios para la conservación, humedales protegidos y glaciares, susceptibles de ser afectados, así como el valor ambiental del territorio en que se pretende emplazar […]. Se entenderá por áreas protegidas cualesquiera porciones de territorio, delimitadas geográficamente y establecidas mediante un acto administrativo de autoridad competente, colocadas bajo protección oficial con la finalidad de asegurar la diversidad biológica, tutelar la preservación de la naturaleza o conservar el patrimonio ambiental”.

14.2.   En este contexto, el Oficio Ordinario N° 130.844/2013, de la Dirección Ejecutiva del SEA, “Uniforma criterios y exigencias técnicas sobre áreas colocadas bajo protección oficial y áreas protegidas para efectos del SEIA”, y establece un listado o catálogos de áreas protegidas, que deben ser consideradas a objetos de efectuar la evaluación de impactos sobre el citado artículo 8 del RSEIA, e identifica, entre ellas, los Santuarios de la Naturaleza declarados de acuerdo con la Ley N° 17.288, sobre Monumentos Nacionales.

14.3. Que, adicionalmente, el inciso 2° del artículo 8 del RSEIA, dispone que “Se entenderá que el proyecto o actividad se localiza en o próxima a población, recursos y áreas protegidas, sitios prioritarios para la conservación, humedales protegidos, glaciares o a un territorio con valor ambiental, cuando éstas se encuentren en el área de influencia del proyecto o actividad”. En este sentido, el Proponente identifica que el Proyecto se emplazaría en el Monumento Natural Santuario de la Naturaleza Río Cruces y Chorocamayo, el cual ha sido declarado área protegida mediante el Decreto Supremo N° 2734/1981del Ministerio de educación y cuyos deslindes han sido aprobado mediante el Decreto Supremo N° 41/2015, del Ministerio del Medio Ambiente.

14.4. Que, por otra parte, el artículo 8° del RSEIA, establece criterios que deben ser considerados por el proponente a efectos de ponderar los impactos ambientales susceptibles de ser generados u ocasionados sobre la comentada área protegida, señalando sobre el particular que “A objeto de evaluar si el proyecto o actividad es susceptible de afectar recursos y áreas protegidas, sitios prioritarios para la conservación, humedales protegidos, glaciares o territorios con valor ambiental, se considerará la extensión, magnitud o duración de la intervención de sus partes, obras o acciones, así como de los impactos generados por el proyecto o actividad, teniendo en especial consideración los objetos de protección que se pretenden resguardar” (énfasis añadido). Adicionalmente, nuestra legislación ambiental –a partir de la lectura armónica de los literal c), e) y f) del artículo 18 del RSEIA–, establece como mecanismo o metodología de evaluación de los impactos ambientales, la elaboración de estudios de Línea Base, con el propósito de comparar una situación inicial o punto de partida –que es la denominada condición base, regulada en el citado artículo 18 letra e) del RSEIA–, con la situación final o proyectada, de esta manera se conoce el cambio o efecto ocasionado tras la implementación del proyecto –que es la denominada predicción y evaluación de impactos ambientales, regulada en el artículo 18 letra f) del RSEIA, lo anterior, considerando siempre aquellos factores capaces de generar alteraciones sobre el medio ambiente, según dispone el inciso final de la letra c) del artículo 18 del citado Reglamento.

14.5.   Que, en este orden de consideraciones, el Proponente en la Figura 18 del Capítulo 2 del EIA, define un área de influencia para áreas protegidas, la que correspondería “al límite predial, más una zona buffer de 100 metros aproximadamente en todos sus lados[8]. La referida área, según observa esta Dirección Regional, se encontraría dentro de los limites definidos por el Decreto Supremo N° 41/2015, del Ministerio del Medio Ambiente. Luego, el Proponente en el Capítulo 3.13. del EIA, identifica los objetos de protección del Santuario, y particularmente, aquellos relativos a las componentes biológicas (vegetación ripariana, fondo someros y totorales, columna de agua, Cisnes de cuello negro (Cygnus melancoryphus) y Huillin (Lontra provocax) y a la componente cultural, de conformidad a lo establecido por Plan de Manejo del Santuario de la Naturaleza Carlos Anwandter (CONAF, 2019).

Efectuado tal levantamiento, el Proponente en el Capítulo 4 del EIA, presenta la predicción y evaluación de los impactos ambientales asociadas a la comentada área protegida y, especifica, que “este Proyecto no presenta alteración de Cisne de Cuello Negro y tampoco del Huillín, en ninguna de sus obras o actividades, sí genera impactos significativos por pérdida de hábitat de Anfibios y Reptiles[9]; tal circunstancia, determina que subsista o se siga “generando efectos en el análisis de las Áreas Protegidas afectadas por el proyecto dado que no son divisibles”.[10] Ahora bien, de acuerdo con la metodología de matriz de evaluación de impacto tipo Leopold, el proponente califica el impacto sobre áreas protegidas para la fase de construcción del proyecto como “de importancia negativa moderada e importancia negativa mayor[11]; y para la fase de operación como “de importancia negativa menor[12], lo que resulta en el  reconocimiento de un impacto significativo sólo para la fase de construcción, según se expresa en el Capítulo 5 del EIA.

14.6.   Que, a través del Ordinario N° 150.575/2015, la Dirección Ejecutiva del SEA, establece criterios para realizar la evaluación ambiental en etapa temprana, e imparte directrices para disponer el término anticipado a los procedimientos de evaluación ambiental de conformidad a lo dispuesto en los artículos 15 bis y 18 bis de la Ley N° 19.300. Una de las causales dispuesta por el Instructivo en comento, indica que un Proyecto sometido al SEIA través de un EIA, carecerá de información relevante o esencial si “No identifica o reconoce alguno de los ECC del artículo 11 de la Ley N° 19.300 (impacto significativo), resultando evidente que lo genera atendida la información presentada”. Así, si esta Dirección Regional advierte la concurrencia de los elementos necesario para configurar la causal transcrita, esta debe aplicarla y resolver de conformidad a ello.

14.7.   En este orden de ideas, y según dispone el artículo 8 del RSEIA, la evaluación de impactos debe realizarse “teniendo en especial consideración los objetos de protección que se pretenden resguardar”. En este sentido, el “Plan de Manejo del Santuario de la Naturaleza Río Cruces y Chorocamayo, y Sitio Ramsar Carlos Anwandter” (CONAF, 2019), posee ocho Objetos de Conservación, cinco de ellos Biológicos y tres Culturales que representan a toda la diversidad biológica y cultural.

14.8.   Ahora bien, del referido Plan de Manejo se observa que una de las principales amenazas a la conservación de los elementos biológicos, corresponde a la expansión inmobiliaria, la que constituye una “amenaza significativa […] donde el auge del mercado inmobiliario en diversos puntos aledaños al Santuario como Tres Bocas […] entre otros, pone en riesgo la conservación del patrimonio cultural y natural de esta área protegida[13]. Agrega, en relación a la ejecución de proyecto inmobiliarios que aquellos se “relacionan directamente con los objetos de conservación biológicos Vegetación Ripariana, Fondos Someros y Totorales, Columna de Agua, Cisne y Huillín[14] (énfasis añadido).

14.9.   Que, el relación al Huillin (Lontra provocax), el proponente plantea que “en relación con los macromamíferos y en específico respecto del huillín, el Proyecto no contempla obras o actividades que se relacionen con los hábitats de desarrollo de esta especie, ni tampoco altera las condiciones de los ambientes que originan sus hábitats” (Capitulo Nº4 EIA)”. Adicionalmente, el Capitulo Nº3 del EIA “Línea de Base”, no se detecto la presencia de esta especie en el área de influencia. Sin embargo, el descarte de potenciales impactos sobre esta especie se sustenta en la no presentación de metodologías especificas para haber detectado la presencia de Huillín en el área, asimilando sus métodos de detección a cualquier otra especie (en particular macromamiferos) prevista de ser encontrada en el área de estudio. A partir de este enfoque, durante el EIA se descarta por completo la generación de potenciales impactos significativos sobre esta especie, la que a su vez corresponde a un objeto de conservación del Área Protegida, sin considerar la evidencia de presencia en el área en base a los registros de Huillin existentes, los cuales son parte del plan de manejo del área en cuestión.

14.10. Que, por otra parte, y en relación al Cisne de cuello negro (Cignus melancoryphus) el proponente sostiene que, en base a los levantamientos de Línea de Base, “su abundancia fue relativamente baja (0.9%) comparada con las otras especies registradas para el sector, se debe a que sólo se consideraron los ejemplares que se observaron sobrevolando el área de estudio, al momento de ser registrada su abundancia ya que, no hay hábitat para la anidación de esta especie en el área predial”. Esta aproximación metodológica desconoce la necesidad de incoporar al analisis de linea de base y posterior evaluacion de impactos ambitales, al area de anidamiento y reproduccion del Cisne, adyacente al emplazamiento del loteo. Dadas las actividades proyectadas para la etapa de operación del proyecto, resulta del todo necesario incorporar el levantamiento base de esta especie desde una perspectiva amplia y asociada a us caracteriscars ecologicas, y no circunscribir el conteo de especies a solo aquellas que sobrevuelan el area del loteo.

14.11. Que, en dicho contexto, el descarte de los impactos sobre los referidos objetos de protección, no solo es insuficiente, sino que, además, es erróneo, pues el proponente –tal como se observa en los considerandos precedentes– asume la ausencia de dichas especies en el área de influencia que delimita. Sin embargo, esa condición, es errada, ya que el Plan de Manejo del Santuario de la Naturaleza, erige tanto el Cisne de cuello Negro, como el Huillin como un objeto de protección al ser especies ecológicamente singulares y con necesidades concretas de conservación, e incluye para dicha definición “ecosistemas y comunidades, las cuales al ser conservadas son capaces de cubrir las necesidades de conservación de diversas especies”,[15] particularmente, la vegetación ripariana, los fondos someros y totorales y la columna de agua. Consecuencia de ello, es que la Autoridad competente define, delimita y destina un espacio geográficamente que busca asegurar “su capacidad de regeneración y la diversidad biológica asociada a ellos[16], por consiguiente, la evaluación debe asumir la presencia de estas especies.

14.12. Que, por su parte, Los Planes de Manejo deben identificar aquellas “Las amenazas directas […] principalmente actividades humanas o procesos que han causado, están causando o podrían causar la destrucción, degradación o deterioro de un Objeto de Conservación Biológico o Cultura[17]. Así y siguiendo al “Manual para Planificación del Manejo de las Áreas Protegidas del SNASPE”, los criterios de priorización para asignar la clasificación de amenazas consisten en “alcance”, “gravedad” y “tiempo de recuperación”. En consideración a la ponderación de dichas variables los efectos de una amenaza pueden ser clasificados en bajos, medios, altos y muy altos. De esta forma, “las amenazas que entran en la categoría de Muy Altas y Altas […] son las que cusan el mayor impacto sobre el sitio”.[18]

14.13. En este contexto, el Plan de Manejo razona que la expansión ocasionada por proyectos inmobiliarios, “ha provocado una disminución en la extensión de la vegetación ripariana y con ello en la calidad del hábitat ribereño del huillín”.[19] Respecto a los fondos someros, totorales y cuerpos de agua, el referido Plan identifica como amenazas, específicamente, el funcionamiento de plantas de tratamiento de agua, la descarga de efluentes y disminución del caudal hídrico, los que inciden sobre la vegetación macrófita como luchecillo (Egeria densa), el huiro (Potamogeton linguatus) y huiro verde (Potamogeton lucens)[20] especies que son parte de la ecología del cisne de cuello negro dado que constituyen la base a sus necesidades tróficas. De igual forma, se indica que este tipo de proyecto generará en sus fases de operación una mayor “contaminación acústica y lumínica durante la noche[21], la que por cierto provoca efectos directo sobre la fauna que alberga el santuario, pues perturba las temporadas de reproducción y anidamiento, y en general, la ecología conductual de estas especies. En consideración a ello, la calificación de amenazas da como resultado que los efectos de Proyecto Inmobiliarios representan un nivel de amenaza de categoría “Alta” en relación a los ya referidos objetivos de conservación.

14.14. Que, además, la calificación de amenaza realizada por el Plan de Manejo, se efectúa en relación a aquellos proyectos inmobiliarios que se emplazan “en zonas adyacentes al Santuario”, esto es, fuera de los límites geográficos del área protegida[22]; y, por tanto, los proyectos inmobiliarios insertos en dicha área representan, una amenaza aun mayor para dichos objetos de conservación. Lo anterior, es consistente con la literatura científica, la que explica que cambios en el uso de suelo por expansión urbana (entre otros forzantes) implica la alteración de hábitats, lo cual corresponde a la principal causa de pérdida de biodiversidad (Pimm & Raven 2000 [23]; Foley et al. 2005 [24]; Bongaarts 2019 [25]).

14.15. Que, finalmente –y siguiendo con la metodología “Manual para Planificación del Manejo de las Áreas Protegidas del SNASPE” – se observa que el Plan de Manejo efectúa una zonificación, la que –según se indica– tiene por objeto asegurar y propender al resguardo de los objetivos de conservación del área protegida. Entre los usos potenciales del suelo se identifica a la industria inmobiliaria, siendo aquel uso calificado como “no compatible”[26] y, consecuencialmente “el uso identificado afecta irremediablemente los objetivos del área protegida, aun cuando se generen restricciones al mismo, por lo que no debe permitirse”.[27]

14.16. Que, por otra parte, es del caso señalar, que la zonificación desarrollada por el Plan de Manejo se llevó a cabo en base “a los usos que se definieron [previamente] como compatibles con los objetos de conservación, entre sí y con la gestión del ASP[28]. En este contexto, el Proyecto “Loteo Parque La Dehesa”, se emplaza en una “Zona de uso especial de Desarrollo Económico Local”, la que sólo admite “actividades tales como agricultura, ganadería de subsistencia y turismo comunitario por parte de comunidades locales” y, por consiguiente, el proyecto presentado y, específicamente, las actividades relacionadas a la habitación se contraponen con indicada zonificación.

14.17. Que, este orden de ideas, en consideración al análisis precedentemente efectuado sobre el Plan de Manejo y la descripción somera de los supuestos de habitabilidad para la fase de operación, permiten concluir que el Proyecto “Loteo Parque La Dehesa”  genera o presenta un impacto significativo, en su fase de operación, sobre el Santuario de la Naturaleza Río Cruces y Chorocamayo, pues existe una alta probabilidad que Proyecto Inmobiliario degrade gravemente los objetos de protección, al reducir la presencia de las especies protegidas en el área protegida o afectar de manera significativa su hábitat, debido a los diversos impactos que se generan en estas fases, tales como, disposición de aguas servidas, disposición de aguas lluvias, contaminación atmosférica, emisiones de ruido por fuentes fijas y móviles, contaminación lumínica, cambio de uso de suelo, entre otras. Además, los impactos que generará el Proyecto serán permanentes y prácticamente irreversibles, pues una vez ejecutado el proyecto, restaurar a su condición primitiva no será asequible en la práctica, siendo la duración de los impactos de carácter indefinido.

14.18. A mayor abundamiento, y en relación a la ausencia de información esencial para la evaluación, los siguientes Organismos de la Administración del Estado con competencia ambiental han emitido los siguientes argumentos:

14.18.1. CONAF, mediante su Oficio ordinario N° -EA/2021, informa que “No obstante, y aun cuando el titular reconoce un “impacto negativo mayor” en el Santuario (Artículo 8 letra b), no describe ni analiza los impactos sobre los Objetos de Conservación del mismo, u otras especies protegidas como aves rapaces, cuervo de pantano, cisne de coscoroba (aun cuando los releva en cap 3, punto 3.13 figura 5 y 6), debido a que desde la definición del área de influencia en adelante, no son considerados ni relevados precedentemente en la línea de base, tampoco en la predicción y evaluación del impacto ambiental y menos plantea medidas de mitigación o compensación que se hagan cargo de dichos impactos negativos mayores en la etapa de operación de un proyecto inmobiliario emplazado dentro de un Área Protegida.

         El Santuario de la Naturaleza posee ocho Objetos de Conservación, cinco de ellos Biológicos y tres Culturales que representan a toda la diversidad biológica y cultural del SN Río Cruces y Chorocamayo (Plan de Manejo SNRC 2019), entre los cuales a lo menos tres son afectados directamente por el Proyecto inmobiliario. Uno de ellos es el cisne de cuello negro que posee sitios de nidificación estables en las zonas aledañas al proyecto, información disponible en el informe técnico final del Plan de Manejo 2018 en donde las principales áreas de nidificación se encuentran justamente entre Punucapa por el sur y Tambillo por el norte. Asimismo el plan de manejo identifica el desarrollo inmobiliario y el uso turístico y recreativo incompatible como una amenaza. De la misma manera está el huillín, nutria de río que se encuentra catalogada En Peligro de Extinción según el Reglamento de Clasificación de Especies del MMA. Esta especie posee un área de acción mínima de 11,3 a 25 km de ribera y un área núcleo de 0,9 km teniendo registros periódicos de su presencia en variados puntos del Santuario, entre ellos Isla La Culebra, Punucapa, San Ramón (Informe final Plan de Manejo SNRC 2018), donde lo más cercano está a menos de un kilómetro (…)”. (énfasis añadido).

14.18.2. Por su parte, Consejo de Monumentos Nacionales, mediante su Ordinario Nº 3006, señala que el referido organismo “El Consejo de Monumentos Nacionales (CMN) considera que la ejecución del proyecto es incompatible con la conservación de los valores ambientales de la mencionada área protegida. Lo anterior, se fundamenta en los siguientes aspectos:

La ejecución del proyecto constituiría una alteración irreversible de los componentes ambientales del Santuario de la Naturaleza en el sector Isla Tres Bocas, como Área de Influencia directa del proyecto, y estero Cuacua como Área de Influencia indirecta del proyecto. Este último constituye un sitio de alta relevancia ambiental dentro del santuario, principalmente para los componentes de fauna, fondos someros, vegetación de riberas y cuerpos de agua.

El proyecto no contribuye con el objetivo de las áreas declaradas Santuario de la Naturaleza, según lo establecido en el Art. 31° de la Ley de Monumentos Nacionales, cuyo fin es ser “áreas de interés para la ciencia o para el Estado”. La ejecución del proyecto no es concordante con los objetivos de la figura de protección vigente para el área, en la medida que no representa un aporte ni a la investigación científica, ni al interés de conservación para el Estado, muy por el contrario, contribuye a que el área pierda las características que le confieren el interés para la ciencia y para el Estado.

La ejecución de la etapa de construcción del proyecto es incompatible con la conservación del estado natural del santuario, por lo cual, de acuerdo al criterio establecido en el Art. 31° de la Ley de Monumentos Nacionales, el proyecto no puede ser autorizado.

La información entregada en el EIA sobre la etapa de operaciones del proyecto es insuficiente para evaluar los impactos que se producirán sobre los componentes ambientales del santuario.

[…] Este Consejo no da conformidad al PAS 120, requerido para realizar intervenciones en Santuarios de la Naturaleza. Esto se fundamenta en la incompatibilidad del proyecto con los objetivos de conservación de los valores naturales del área protegida, el cual no es concordante con los objetivos de los SN, que son ser áreas de interés para la ciencia y el Estado, por lo tanto, contraviene lo establecido en el Art. 31° de la Ley de Monumentos Nacionales. Por el contrario, el proyecto contribuiría a que el área perdiera estas características de interés. Además, vulnera las disposiciones establecidas en el Plan de Manejo del Santuario.

Según el Plan de Manejo del Santuario de la Naturaleza Río Cruces y Chorocamayo, aprobado por Resolución Exenta N° 1315 de 2019 del Ministerio del Medio Ambiente, la ejecución de proyectos inmobiliarios están considerados como una “amenaza” para la conservación del área protegida, afectando directamente los objetos de conservación biológicos del SN como vegetación ripariana, fondos someros y totorales, columna de agua, cambios en la calidad del hábitat para el cisne y huillín, y además afectando objetos de conservación cultural (rutas de navegación fluvial, arqueología). Los proyectos inmobiliarios se consideran amenazas incluso cuando estos se encuentran fuera de los límites del santuario (en su entorno cercano o aledaño), por lo que este instrumento de planificación asume que no es viable que este tipo de proyectos se desarrolle dentro del área protegida.

Si bien la zonificación establecida en el Plan de Manejo define parte de la Isla Tres Bocas como: Zona de Uso Especial (Desarrollo Local), permitiendo el uso habitacional dentro de esta zona, esto se refiere a permitir la infraestructura necesaria para las familias que actualmente habitan el Santuario y en ningún caso se debe asumir que esto permite la subdivisión predial con fines de urbanización y la densificación de viviendas.

14.19. Que, en definitiva y de acuerdo con lo señalado previamente, proyecto generará un impacto significativo en su fase de operación, sobre el literal del artículo 8 del Reglamento del SEIA, esto es, sobre los objetos de protección del área protegida Santuario de la Naturaleza Río Cruces y Chorocamayo. Por consiguiente, aquella significancia exige que el Proponente presentar medidas de mitigación, reparación y/o compensación para hacerse cargo impacto generado, como también el plan de seguimiento respectivo. Dado lo anterior, la falta de dicha información no permite iniciar la evaluación ambiental del proyecto de manera adecuada, lo que implicaría en una falta de garantía para la realización de un proceso de participación ciudadana informada y oportuna, por lo cual no es subsanable.

15. Que, en virtud de los antecedentes y argumentos expuestos, corresponde poner término anticipado al procedimiento de evaluación de impacto ambiental del Proyecto por cuanto falta información relevante y esencial para proseguir con la evaluación ambiental, la cual no es susceptible de ser subsanada a través de Adenda que dé respuesta a una solicitud de aclaraciones, rectificaciones o ampliaciones, toda vez que al no ser presentada en el EIA no es posible de aclarar, rectificar ni ampliar

16. Que, asimismo, y en virtud del principio de economía procedimental, se hace presente al Titular o Proponente, que entre las materias que son efectivamente subsanables y que, por consiguiente, son susceptible de ser aclaradas, rectificadas y/o ampliadas, se encuentran las siguientes:

16.1. Respecto al Medio Humano

El EIA señala que existe una ruta fluvial que utilizan los habitantes de Quitaqui y El Tambillo, agregando que “existe la ruta mixta, atravesando el río Cruces hacia Chorocamayo, y que es aquella que tiene relación con el Proyecto, ya que consiste en cruzar el río en lancha o bote a remo hacia el sector del Proyecto, denominado por los lugareños como “el relleno”. De acuerdo a los testimonios locales, esta ruta es utilizada debido a dos factores: constituye la forma más rápida y directa para llegar a la ciudad de Valdivia, y por otra parte es la manera más económica de realizar dicho viaje, puesto que las personas utilizan sus propias embarcaciones”. 

 

Al respecto, es menester señalar que, pese a que el EIA reconoce la utilización de dicha ruta fluvial por los habitantes del Tambillo y Quitaqui, no incluye a dicha localidad y a los grupos humanos que habitan en dichas localidades en la determinación del Área de influencia para el medio humano, y por lo tanto no ha entregado una descripción pormenorizada de los grupos humanos de mencionados sectores. Sin embargo, contradictoriamente en la línea de base se incluye información estos grupos humanos, la que fue realizada en base a información Censal y entrevistas telefónicas a habitantes del sector el Tambillo (Tabla N° 1 LBMH). Adicionalmente, y conforme lo anterior, no se han analizado los efectos, características y circunstancias del art. 11 de la Ley 19.300 de mencionados grupos humanos y el uso de la ruta fluvial (Cap. 5 del EIA).

 

En relación con el punto anterior, y conforme la información presentada en la línea de Base del Medio Humano, se señala que dicha ruta fluvial, serviría para conectar hacia el camino vecinal y ruta T-202, de esta manera en el EIA se indica que “este camino vecinal es utilizado por algunos residentes de Quitaqui y Tambillo, que poseen lancha a motor y que cruzan el río Cruces para luego tomar dicho camino y acceder así a la Ruta 202 para dirigirse a Valdivia. En función de las entrevistas realizadas y su posterior análisis, antecedentes que se presentan en la Línea de Base de Medio Humano de este EIA, se puede indicar que ésta sería la única relación entre los sectores de Quitaqui y Tambillo con el Proyecto, es decir el uso del camino vecinal, lo cual, si bien corresponde a un acuerdo de palabra entre las partes, en el marco de este Proyecto queda consignado como un Compromiso Ambiental Voluntario”. 

 

Que, adicionalmente, es menester señalar que revisados los antecedentes relativos a las obras de mejoramiento del camino de acceso del proyecto, no se encuentra descrita en detalle la obra relacionada con el mejoramiento del sector “el relleno”, al respecto, se presenta en Anexo 1.3 y 1-4 detalle técnico de las obras de mejoramientos de caminos de acceso e internos, los que no detallan las obras (actividades) asociadas al mejoramiento del sector el relleno; al respecto en pág. 88 del  Cap. 1 del EIA, se señala que “el mejoramiento incluye la aplicación de material de estabilizado, con el fin de contener y evitar escurrimiento de material de la carpeta de rodado hacia las aguas del Cua –Cua o río cruces, en todo momento. El detalle de estas obras se encuentra en anexo mejoramiento acceso. Se utilizará si es necesario en este tramo, la humectación de caminos y se privilegiará la construcción en época estival”. En función de lo anterior, no existen antecedentes relativos a esta parte, obra o acción del proyecto que permitan descartar un impacto significativo sobre los usuarios de esta ruta fluvial, por cuanto no se indica temporalidad, duración de las obras, u otros aspectos relacionados con el uso expedito por parte de las comunidades humanas del sector denominado “el relleno”. 

 

A mayor abundamiento, se presenta un Compromiso Ambiental Voluntario, el que tiene por objetivo el libre uso del camino vecinal por los grupos humanos, justificando que forma parte de las tres rutas utilizadas por los habitantes de Quitaqui y el Tambillo, para acceder a la ciudad de Valdivia, y cuyo acceso estará permitido en todas las fases del proyecto. Sin embargo, al no estar descrita la obra relacionada con el mejoramiento del camino del sector “el relleno” sitio que hace las veces de muelle y embarcadero para los botes y lanchas que utilizan los habitantes para acceder al camino vecinal, este Compromiso Ambiental Voluntario, no permite verificar la inexistencia de impactos significativos sobre los usuarios de la ruta fluvial, por cuanto no se asocia al aseguramiento del uso del sector el “relleno” como embarcadero para los botes y lanchas, y por ende la circulación expedita de los usuarios. Adicionalmente, no existe claridad sobre quien o quienes recae dicho CAV, ya como se señaló anteriormente, no existe una descripción de los sistemas de vida y costumbres de los grupos humanos en cuestión, así como tampoco un mecanismo de seguimiento y fiscalización.

 

Finalmente, a la luz de los antecedentes tenidos a la vista en el EIA, no es posible descartar los impactos del proyecto sobre el componente medio humano relacionados con el uso de la redes fluviales, y que forman parte de los Objetos de Conservación Culturales del SNCA,  ”, por cuanto no se han identificado aspectos relativos a caracterizar adecuadamente los sistemas de vida y costumbres de los grupos humanos que hacen uso de esta ruta, todo ello en función que el EIA no aporta información relativa a la cantidad de usuarios que utilizan la ruta,  número de viajes, botes y embarcaciones, y descripción de las actividades asociadas a la ruta de navegación entre Quitaqui-El Tambillo y del sector el “relleno” (comercio, intercambio), entre otros aspectos que permitan determinar y analizar los impactos del proyecto sobre dicha ruta fluvial. 

 

16.2. Respecto a la obstrucción o restricción a la libre circulación, conectividad el aumento significativo de los tiempos de desplazamiento:

 

Que, de acuerdo con el artículo 18 letra f) del RSEIA, para establecer si los impactos identificados son o no significativos, se requiere realizar una estimación del impacto, ya sea cualitativa o cuantitativa. A la identificación y estimación de impactos se le denomina predicción de impactos. Al respecto, el referido precepto reglamentario, expresa que “la predicción de impactos consistirá en la identificación y estimación o cuantificación de las alteraciones directas e indirectas a los elementos del medio ambiente descritos en la línea de base, derivadas de la ejecución o modificación del proyecto o actividad para cada una de sus fases. La predicción de los impactos ambientales se efectuará en base a modelos, simulaciones, mediciones o cálculos matemáticos”. La significancia de todos los impactos identificados deberá realizarse en función de criterios establecidos en el artículo 11 de Ley N° 19.300 y los artículos 5 a 10 del RSEIA, etapa identificada como evaluación de impactos.

 

Que, relativo a los habitantes del sector Tres Bocas, se consigna la existencia de dos   viviendas, una de ellas habitada, la que se ubicaría conforme lo señalado en el EIA en un predio de BBNN. Al respecto el EIA en su Línea de Base señala que “en el caso de las personas que residen en el sector Tres Bocas, cruzan el estero Cua Cuá en bote y caminan alrededor de 20 a 25 minutos por el camino vecinal para salir a la Ruta 202 y tomar bus hacia Valdivia. De acuerdo a sus testimonios, los buses se demoran entre 15 y 20 min en pasar. En caso de viajar con carga, un familiar los espera con su automóvil o bien deben llamar un vehículo para que los traslade”. Que, al respecto, es menester señalar que dicho grupo humano, harían uso frecuente del camino vecinal para acceder a ruta T-202, ya que corresponde al único acceso que tendrían hacia la ruta T-202, sin que el EIA es este aspecto, describa la ruta fluvial través del río Cua-cua y el punto de conexión hacia el camino vecinal, así como tampoco del eventual uso de los caminos internos del proyecto, una vez se encuentre en operación. 

 

Al respecto es menester señalar, que el EIA no ha descartado adecuadamente los impactos derivados del tránsito de camiones y/o maquinarias durante la construcción y operación del proyecto sobre los grupos humanos que habitan en el sector Tres Bocas y tampoco sobre aquellos que utilizan la ruta fluvial, por cuanto no se ha estimado el flujo vehicular del proyecto una vez este se encuentre en operación, es decir cuando se encuentren en construcción y habitando las 111 viviendas correspondientes a los lotes por cuanto el titular ha señalado que “este proyecto no contempla etapa de operación, ya que se trata de un proyecto inmobiliario que solo considera urbanización del predio donde cada particular que adquiera un sitio será el responsable de la operación de los sitios urbanizados y por ende de la cronología de la ejecución de sus actividades de sus respectivas iniciativas” (pág. 102, Cap.1). Al respecto, es pertinente mencionar que el titular ha planteado un supuesto de habitabilidad futura (pág. 75, Cap. 1) donde señala que “En términos generales se contempla una vivienda unifamiliar por lote, en el peor escenario 111 viviendas, aun cuando existen lotes que no tienen aptitud para vivienda, con lo que no se espera llegar a esta condición, de aproximadamente 140 m2, para cuatros personas, que contemplan dos estacionamientos”; sin realizar ninguna estimación o cálculo de los flujos de tránsito vehicular en atención del señalado supuesto de habilidad. 

 

Que, en este orden de ideas, en relación con los flujos de transporte requeridos para la etapa de construcción, se contempla un flujo diario de 87 camiones/día (ver tabla N° 56 Cap. 1 del EIA) donde se contempla la construcción de una (1) vivienda referencial, indicando además que 46 camiones/día corresponden a la etapa de operación (vivienda), sin especificar si este número corresponde a la construcción de las 111 viviendas estimadas en el supuesto de habitabilidad. Al respecto, y en función de estas estimaciones, el EIA descarta la ocurrencia de un impacto significativo (IM-MH-CN-01: Interferencia en el acceso al camino vecinal) ya que los flujos serán acotados a 70 días y no obstaculizarán los desplazamientos de los grupos humanos que habitan en el sector, sin considerar en este análisis la etapa de operación del proyecto, es decir en cuando las 111 viviendas del loteo se encuentren en etapa de construcción y habitadas. 

 

Que, adicionalmente, es menester señalar que se ha evaluado y ponderado el impacto IM-MH-CN-02 Alteración a la dinámica organizacional de los dos residentes sector Tres Bocas” (CAI 56,00), impacto evaluado en función según lo que señala el EIA que “es posible que se produzca una alteración en la dinámica organizacional cotidiana del grupo humano conformado por las dos personas residentes del sector Tres Bocas, lo que eventualmente podría afectar los sentimientos de arraigo de las dos personas que habitan allí” (pág. 59 Cap. 4).  Sin embargo, para la ponderación del impacto, no se ha considerado información respecto de los sistemas de vida y costumbres, y de todas las dimensiones constitutivas de dicho grupo humano, en atención que se encuentra en el área de influencia directa del proyecto, y sobre el cual deben analizarse todos los impactos derivados de la etapa de construcción y operación del proyecto. 

 

Finalmente, es preciso señalar que existen al menos 4 predios aledaños al proyecto (distintos propietarios), ubicados en el sector de isla Tres Bocas, los que no fueron caracterizados e incorporados en línea de base, conforme información obtenida del proceso de Participación Ciudadana del proyecto y contrastada con la información del EIA. Asimismo, y conforme visita técnica al proyecto con fecha 25/07/2021, se constató adicionalmente por parte de profesionales del SEA, la existencia de al menos 4 sitios con viviendas en distintas etapas de construcción, las que se ubicarían a un costado del camino vecinal de acceso al proyecto, las que tampoco fueron caracterizadas e incorporadas en el levantamiento de línea de base del medio humano, y sobre las cuales, por tanto, no se han analizado los impactos del proyecto. 

 

17. Que, a mayor abundamiento y sin perjuicio a lo ya expresado en los considerandos presentes del presente acto, se solicita al Titular considerar en una futura presentación, si procede, lo requerido por los OAECAS participantes de la evaluación ambiental del Proyecto en los siguientes oficios:

·      ORD. Nº 991, GORE de Los Ríos.

·      ORD. Nº 463, Subsecretaria de Pesca y Acuicultura.

·      ORD. Nº 557, Dirección de Obras Hidráulicas, Región de Los Ríos.

·      ORD. Nº 734, I. Municipalidad de Valdivia.

·      ORD. Nº 735, Dirección General de Aguas, Región de Los Ríos.

·      ORD. Nº 7451, SEREMI de Salud, Región de Los Ríos.

·      ORD. Nº 16-EA/2021, CONAF Región de Los Ríos.

·      ORD. Nº 82, SEREMI de Agricultura, Región de Los Ríos.

·      ORD. Nº1265, SERNAGEOMIN, Región de Los Ríos.

·      ORD. Nº 85, SERNATUR, Región de Los Ríos.

·      ORD. Nº 624, SEREMI de Vivienda y Urbanismo, Región de Los Ríos.

·      ORD. Nº 274, Servicio Agrícola y Ganadero. Región de Los Ríos

·      ORD. Nº 135, SEREMI de Medio Ambiente, Región de Los Ríos.

·      ORD. Nº G.M.VLD. 12600/73, Gobernación Marítima de Valdivia.

·      ORD. Nº 3006, Consejo de Monumentos Nacionales.

·      ORD. Nº 344, SEREMI MOP, Región de Los Ríos.

·      ORD. Nº 15403, SEREMI Transportes y Telecomunicaciones, Región de Los Ríos.

·      ORD. Nº 621, SEREMI Desarrollo Social y Familia, Región de Los Ríos.

 

18. Que, en virtud de los antecedentes expuestos



[1] EIA, p. 1-8.

[2] EIA, p. 1-14.

[3] EIA, p. 1-27.

[4] EIA, p. 1-14. En similar sentido, se señala que “el proyecto presentado a evaluación ambiental contempla la subdivisión y urbanización de lotes con destino habitacional de tipo residencial y dejando en claro que no se considera la construcción de viviendas como parte del proyecto a desarrollar, es posible señalar que si existe la decisión de construir habitabilidad para residir, estas serán desarrolladas y construidas por los dueños de los lotes de acuerdo a las normas generales vigentes y a las normas obligatorias particulares del Reglamento Ambiental Interno del Proyecto”, EIA, p. 1-76.

[5] EIA, p. 1-102

[6] 2TA (2019), Rol N° R-142-2017, con. 32°; 3TA (2020), Rol N° R-7-2019, con. 41°. En similar sentido, CGR (2020), Dictamen N° 53.863 (2018), Dictamen N° 2018.

[7] Bermúdez, J. (2014) Fundamentos de Derecho Ambiental, 2da Edición, Ediciones Universitarias de Valparaíso, p.

[8] EIA, p. 2-67.

[9] EIA, p. 4-54.

[10] EIA, p. 4-54.

[11] EIA, p. 4-56.

[12] EIA, p. 4-56.

[13] CONAF (2019), “Plan de Manejo Monumento Nacional y Santuario de la Naturaleza Río Cruces y Chorocamayo, Sitio Ramsar Carlos Anwandter”, p. 87.

[14] Ibíd., p. 126.

[15] CONAF (2017), “Manual para Planificación del Manejo de las Áreas Protegidas del SNASPE”, p. 47

[16] Ley N° 19.300, artículo 41.

[17] CONAF (2017), op. cit., p. 64.

[18] Foundation of Success (2009), “Conceptualizing and Planning Conservation Projects and Programs”, p. 53-54.

[19] CONAF (2019), op. cit., p. 60. En similares términos, Ibíd., p. 67.

[20] CONAF (2019), op. cit , p. 71. Así también, se señala que “Las principales amenazas detectadas para este objeto de conservación [fondo somero y totorales] son la modificación de sus estructuras por Desarrollo […] inmobiliario […]. Tales actividades provocan el arrastre de sedimentos finos a las cuencas hídricas. Esto resulta en su acumulación artificial y precipitada, lo cual disminuye la profundidad del ecosistema (embancamiento) y la transparencia del agua, afectando la fotosíntesis de las plantas sumergidas”, Ibíd., p. 75.

[21] CONAF (2019) Plan de Manejo, p. 127.

[22] Ibíd., p. 126.

23 Pimm, S. L., & Raven, P. (2000). Extinction by numbers. Nature, 403(6772), 843-845.

 

24 Foley, J. A., DeFries, R., Asner, G. P., Barford, C., Bonan, G., Carpenter, S. R., ... & Snyder, P. K. (2005). Global consequences of land use. Science, 309(5734), 570-574.

25 Bongaarts, J. 2019. IPBES, 2019.

[26] Ibíd., p. 237.

[27] CONAF (2017), op. cit., p. 122.

[28] CONAF (2019), op. cit, p. 244.

RESUELVO:

 

1.    PONER TÉRMINO anticipado al procedimiento de evaluación de impacto ambiental del Estudio de Impacto Ambiental del proyecto "Loteo Parque La Dehesa" presentado por el señor Carlos Montoya Villarroel, en representación de Inmobiliaria San Sebastián SpA, conforme a lo dispuesto en el artículo 15 bis de la Ley N° 19.300, sobre Bases Generales del Medio Ambiente, y en el artículo 36 del Reglamento del SEIA, por los fundamentos señalados en la presente resolución.

 

2.    TÉNGASE PRESENTE que contra la presente resolución se podrá recurrir, dentro del plazo de cinco (5) días hábiles contados desde su notificación, ante esta Dirección Regional del Servicio de Evaluación Ambiental de la Región de Los Ríos, de conformidad a lo preceptuado en el artículo 18 bis de la Ley Nº 19.300, sobre Bases Generales del Medio Ambiente.





Notifíquese y Archívese





Karina Bastidas Torlaschi
Directora Regional
Servicio de Evaluación Ambiental
Región de Los Ríos




LRR

Distribución:

  • Carlos Javier Montoya Villarroel
  • Consejo de Monumentos Nacionales
  • Subsecretaría de Pesca y Acuicultura
  • CONADI, Región de Los Ríos
  • CONAF, Región de Los Ríos
  • DGA, Región de Los Ríos
  • DOH, Región de Los Ríos
  • Gobernación Marítima de Valdivia
  • Gobierno Regional de Los Ríos
  • Ilustre Municipalidad de Valdivia
  • SAG, Región de Los Ríos
  • SEC, Región de Los Ríos
  • SEREMI de Agricultura, Región de Los Ríos
  • SEREMI de Bienes Nacionales, Región de Los Ríos
  • SEREMI de Desarrollo Social y Familia, Región de Los Ríos
  • SEREMI de Energía, Región de Los Ríos
  • SEREMI de Salud, Región de Los Ríos
  • SEREMI de Transportes y Telecomunicaciones, Región de Los Ríos
  • SEREMI de Vivienda y Urbanismo, Región de Los Ríos
  • SEREMI Medio Ambiente, Región de Los Ríos
  • SEREMI MOP, Región de Los Ríos
  • SERNAGEOMIN, Zona Sur ( Región de los Riós)
  • Servicio Nacional Turismo, Región de Los Ríos
C/c:

  • Waleska Patricia Arteaga Coronado (Oficial de Partes)
  • Evelyn Diana Sandoval Parra (Coordinador de PAC)
  • Expediente del Proyecto "Loteo Parque La Dehesa"
  • Archivo Servicio Evaluación Ambiental, Región de Los Ríos

Firmas Electrónicas:

El documento original está disponible en la siguiente dirección url: https://infofirma.sea.gob.cl/DocumentosSEA/MostrarDocumento?docId=f7/e9/e1f475fe29ef522bc171db2883873bb39ea1


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