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N ° 2684

ORD. Nº 2684

ANT: Oficio Nº Solicitud de Evaluación del Estudio de Impacto Ambiental del Proyecto "Proyecto Módulo Penco"

MAT: Se pronuncia sobre el Estudio de Impacto Ambiental que indica

Santiago, 28 de junio de 2023



DE: Señor Erwin Brevis Vergara
Secretario Técnico
Consejo de Monumentos Nacionales
A: Señor Nelson Antonio Cortés Matamala
Director (S)
Servicio Evaluación Ambiental, Región del Biobío

En atención a lo solicitado en el Oficio Ordinario del Antecedente, se informa que se revisó el Estudio de Impacto Ambiental del proyecto "Proyecto Módulo Penco", presentado por el señor Max Ignacio Larraín Correa, en representación de REE UNO SpA.

De la revisión del documento citado anteriormente, este órgano de administración del Estado tiene las siguientes observaciones:

Determinación y justificación del área de influencia del proyecto o actividad

  • Componente arqueológico:

    El proyecto determina un área de influencia para este componente de 275,07 ha, pese a que la superficie de intervención del proyecto es de 275,42 ha. Por este motivo, no existe claridad respecto de si el área de influencia del componente arqueológico incluye o no la totalidad del área en que se desarrollarán las obras permanentes y temporales del proyecto en evaluación, el cual, debido a sus características y el alto grado de afectación que generará sobre el suelo y subsuelo, tiene el potencial de alterar monumentos arqueológicos que pudiesen encontrarse en el lugar.

Línea de Base
  • Componente arqueológico:

    El Consejo de Monumentos nacionales (CMN) no da conformidad al Informe Arqueológico del EIA, ya que estima que esta línea de base y la información que entrega, tanto de trabajo de gabinete como de trabajo en terreno, son insuficientes para la correcta evaluación del potencial impacto del proyecto sobre este componente ambiental, y no justifican la afirmación del titular respecto de la inexistencia de evidencias arqueológicas en el área de influencia del proyecto, más aun considerando su gran extensión espacial. En particular, el CMN tiene las siguientes observaciones:

    I.- El EIA señala que “de la prospección arqueológica en terreno se pudo determinar la ausencia de evidencias arqueológicas en las zonas donde fue posible acceder y visualizar las superficies del terreno”. En base a esto, se concluye que no existirían elementos de valor patrimonial en el área del proyecto. Sin embargo, la información que remite el EIA no es suficiente para sostener esta afirmación.

    En primer lugar, el informe se remite como parte de un documento mayor, que reúne líneas de base de varios componentes ambientales, y no se encuentra firmado por un/a profesional idóneo/a que se haga responsable de la información remitida. Respecto de la inspección visual realizada en terreno, el informe sugiere que ésta no se realizó en el marco del presente proyecto en evaluación, sino que se empleó información disponible de inspecciones previas, al incluir frases como “El componente arqueológico y patrimonio cultural asociado a la zona del proyecto, posee dos líneas de base arqueológicas previas: la primera ejecutada por el arqueólogo Felipe Villela Toro (mayo 2017), y la segunda por la arqueóloga Valeska Polanco (enero 2018). También se consideraron otras inspecciones arqueológicas en zonas cercanas o en terrenos similares al Proyecto en cuestión” (Capítulo 3 página 3-7).

    El estudio de antecedentes bibliográficos es somero y no incluyó el periodo histórico salvo una breve mención a la Cultura Mapuche. Además, el EIA informa que existen 38 proyectos con RCA vigente en un radio de 6 km respecto del área del proyecto. Sin embargo, para recabar antecedentes durante la elaboración de esta línea de base señalan que sólo “se lograron revisar” 4 de ellos, y menos se hace referencia en cuáles de tales proyectos se han identificado hallazgos arqueológicos, ya sea durante sus procesos de evaluación ambiental o ya en etapas de seguimiento, información que puede estar disponible en la plataforma SNIFA-SMA.

    Respecto de las inspecciones visuales reportadas en este informe, se observa que hubo severas deficiencias en términos de accesibilidad y de visibilidad, que significaron que sólo se pudiese inspeccionar en terreno una porción menor del área de influencia del proyecto, y que esa porción menor en muchos casos se inspeccionara bajo condiciones deficientes de visibilidad. Además, se admite que “las zonas prospectadas están asociadas principalmente a caminos, huellas y zonas libres de vegetación como plataformas de sondeo” (página 3-22), lugares donde debido a la intervención del terreno la probabilidad de identificar material arqueológico es menor. Tampoco se remite un archivo KMZ con los tracks de las prospecciones, que permitan su correcta evaluación. Estas inspecciones visuales, debido a sus considerables deficiencias, no son suficientes para sostener la ausencia de evidencias arqueológicas en el área del proyecto.

    En Resumen, el Informe Arqueológico debió haber incluido antecedentes más detallados, que profundizaran en el conocimiento de cada periodo, particularmente en cuanto al uso del espacio y territorialidad, e incluyendo información respecto de los periodos histórico y republicano. También se debió haber realizado una revisión acabada de la información de arqueología y prehistoria disponible en los expedientes de proyectos cercanos, ya que existen antecedentes de hallazgos arqueológicos muy próximos al proyecto en evaluación, algunos de los cuales fueron mencionados en la línea de base ya remitida del EIA, como aquellos identificados en el marco de los proyectos BioLantánidos y Continuidad Operacional Centro de Manejo de Residuos Concepción (CEMARC), que coinciden parcialmente con el área del proyecto en evaluación. No obstante, el CMN tiene conocimiento de un significativo número de hallazgos arqueológicos emplazados al oeste del proyecto, incluyendo los sitios Playa Negra 1 al 7, Alto Mirador 1 al 4, Cosmito, Lirquén, entre otros.

    Y principalmente, se debió haber realizado una nueva inspección visual de la totalidad del área del proyecto, con el fin de verificar que no se alterará algún Monumento Nacional en su categoría de Monumento Arqueológico, realizado por un/a arqueólogo/a profesional o licenciado/a en arqueología. Esto debió haber incluido los sectores de caminos, tanto proyectados como a mejorar.

     

    II.- De haberse registrado evidencias arqueológicas durante esta inspección visual del terreno, y dada la naturaleza de los sitios arqueológicos en la zona, los cuales pueden poseer dimensiones variables y suelen estar cubiertos por capas de sedimento y vegetación que impiden su identificación a nivel superficial, sumado a que los resultados de la inspección arqueológica se vieron limitados por las condiciones de accesibilidad y visibilidad, el CMN hubiese solicitado la realización de excavaciones para la caracterización o delimitación del área de protección de los sitios arqueológicos.

    II.1.- En caso de haber determinado que no era factible evitar la afectación de los hallazgos por las obras o acciones del proyecto, estos debieron ser caracterizados subsuperficialmente mediante una red de pozos de sondeos de 1 m x 0,5 m, separados por una distancia máxima de 10 m entre sí (cantidad mínima de 5 pozos para hallazgos aislados, y para los sitios debió abarcar al menos la superficie de dispersión de materiales).

    En caso de que los resultados de las unidades de excavación fueran positivos, se debió efectuar nuevas unidades en torno a los pozos que contaran con material cultural. La grilla de caracterización debió extenderse, hasta contar con un mínimo de 2 pozos estériles consecutivos hacia cada dirección para ser agotada, con el objetivo de establecer el perímetro real del sitio y las características depositacionales del mismo.

    Dentro de las unidades de excavación se debió implementar un mínimo de un 1 pozo de control estratigráfico por cada 5 unidades proyectadas, los que debieron alcanzar el estrato geológico culturalmente estéril. Las unidades debieron ser distribuidas en distintos sectores del sitio, siguiendo criterios geomorfológicos, variaciones en la profundidad del depósito presente y en la frecuencia depositacional, de manera de caracterizar estratigráficamente el sitio hasta los niveles geológicos del mismo, y de esta forma descartar la existencia de ocupaciones más antiguas en el sitio.

    La excavación de las unidades debió alcanzar el estrato geológico culturalmente estéril del sitio, corroborado por pozos de control estratigráfico que verifiquen que no existan ocupaciones más profundas. Una vez alcanzado este estrato, se debió contar un control mínimo de 2 niveles artificiales estériles consecutivos para ser cerradas, a fin de delimitar claramente la extensión del yacimiento en términos de su depositación estratigráfica.

     

    II.2.- En caso de haber optado por el resguardo de los hallazgos, estos debiesen haber sido protegidos mediante cercos con un área de amortiguación mínima de 10 m desde el límite de la dispersión de los elementos. El área o buffer de amortiguación debió ser delimitada subsuperficialmente mediante una red de pozos de sondeo de 1 m x 0,5 m, que permita verificar la ausencia de depósito arqueológico en dichas áreas de protección

    En primera instancia, los pozos de sondeo se debieran haber emplazado a 20 m de los límites del polígono de dispersión superficial de los materiales y estar separados por una distancia no mayor a 20 m entre sí. De no haberse registrado evidencias arqueológicas en ninguna de las unidades de sondeo, y con el propósito de establecer el área de protección a 10 m desde el límite de dispersión superficial de los materiales, se debió haber efectuado el mismo procedimiento retrocediendo 10 m en dirección al sitio arqueológico, en donde las unidades debieron estar separadas a una distancia máxima de 10 m entre sí.

    Si en ninguna de las unidades de sondeo se hubiesen registrado evidencias arqueológicas, se hubiesen podido establecer los cercos de protección al sitio manteniendo el área de amortiguación de 10 m alrededor de la dispersión superficial de los materiales.

    Todas las unidades debieron haber alcanzado el estrato geológico culturalmente estéril del sitio, verificando que no existiesen ocupaciones arqueológicas más profundas.

    Si durante el proceso de delimitación del área de protección se hubiese confirmado la presencia de depósito cultural, aumentando con ello la extensión horizontal del sitio, el titular debió haber evaluado ampliar el área de no afectación arqueológica, o bien, efectuar la caracterización subsuperficial del sitio, que permita la implementación de las medidas de rescate, en caso de que el proyecto hubiese sido aprobado ambientalmente.

    De haber optado por ampliar el área de protección, las evidencias arqueológicas debieron haber sido registradas, recuperadas, y las unidades cerradas inmediatamente, para luego proceder a extender el área de amortiguación en 10 m adicionales, siguiendo el procedimiento de delimitación subsuperficial del área de protección, y proceder, de ser necesario, a la consecuente modificación de sus obras y/o acciones del proyecto.

    De haberse optado por la caracterización arqueológica del sitio, se hubiese correspondido seguir las indicaciones entregadas en el numeral II.1).

     

    II.3.- Para cualquiera de estas alternativas, un/a arqueólogo/a debió haber presentado una solicitud de permiso al CMN, según los requerimientos del artículo 7° del Decreto Supremo N° 484 de 1990 del Ministerio de Educación, Reglamento sobre Excavaciones y/o Prospecciones Arqueológicas, Antropológicas y Paleontológicas. En esta se debió haber detallado el plan de trabajo, metodología y distribución de las unidades de muestreo. De acuerdo con los resultados obtenidos en la excavación de estos pozos, el titular debió proponer medidas para su rescate y/o protección.

    El informe ejecutivo con los resultados de los sondeos debió haber sido remitido dentro del proceso de evaluación ambiental, con el fin de definir las medidas para la adecuada protección de los elementos arqueológicos que se registren. Con respecto a los materiales arqueológicos que podrían haber sido recuperados en esta actividad, se hubiese tenido que proponer un lugar de depósito. Los materiales siempre deben ser entregados cumpliendo los requerimientos de conservación y embalaje de la institución que finalmente se designe.

     

    III.- En función de los antecedentes antes mencionados y dada la naturaleza de los sitios arqueológicos en la zona, los cuales pueden poseer dimensiones variables y suelen estar cubiertos por capas de sedimento y vegetación que impiden su identificación a nivel superficial, sumado a que los resultados de la inspección arqueológica se vieron limitados por las condiciones de accesibilidad y visibilidad, el CMN podría haber solicitado lo siguiente:

    III.1.- Con relación a los sitios arqueológicos registrados fuera del AI del proyecto, a distancias iguales o menores a los 50 m de cualquiera de las obras, se hubiese solicitado realizar una grilla de pozos de sondeo de 1 m x 0,5 m al borde del área del proyecto, en el área enfrentada a los hallazgos registrados, distanciando a 10 m entre sí como máximo y considerando un mínimo de 5 pozos de sondeo (donde al menos 1 de ellos deben corresponder a un pozo de control estratigráfico). El propósito de esta solicitud es verificar que dichos sitios arqueológicos no se extienden hacia las obras del proyecto, dadas las deficientes condiciones de visibilidad de la superficie.

    Los sitios arqueológicos conocidos mediante antecedentes, y/o que pudiesen haber sido detectados en la Línea de Base Arqueológica, que se encuentren fuera de la AI del proyecto, no pueden ser afectados por las obras. En este caso, se debió haber dado cumplimiento a medidas de protección en todos aquellos sitios que se encontraren a 50 m o menos de las obras proyectadas, una vez hubiese sido realizada la caracterización subsuperficial en el borde del área del proyecto. Según los resultados obtenidos en dicha caracterización, el CMN hubiese definido las medidas más apropiadas para la protección de los sitios arqueológicos, las cuales podrían haber consistido en cercos perimetrales de carácter provisorio o permanente, o bien, la implementación de rescates u otras medidas de mitigación y/o compensación.

    III.2.- Para los sondeos en el borde del proyecto, de haberse identificado hallazgos a 50 m o menos de éste, y de haberse recuperado materiales arqueológicos en los pozos de sondeo, se debiesen haber realizado más unidades en torno a estos hallazgos, mediante una red de pozos a una distancia máxima de 10 m entre sí. Con el fin de delimitar correctamente los sitios, la red de pozos se debió extender mientras existan elementos arqueológicos en las unidades, hasta alcanzar 2 pozos estériles hacia todas las direcciones dentro del predio del proyecto.

    Una vez alcanzado el estrato geológico estéril en términos culturales, se debió contar un control mínimo de 2 niveles artificiales estériles consecutivos para cerrar la excavación de las unidades, a fin de delimitar claramente la extensión del yacimiento en términos de su depositación estratigráfica.

    III.3.- En el caso de aquellos hallazgos y sitios que podrían haber sido registrados a 50 m o menos del AI, y en caso que los sondeos en el borde del área del proyecto hayan corroborado la ausencia de su extensión subsuperficial dentro de este, estos debiesen haber sido protegidos mediante cercos de carácter provisorio, una vez se hubiese efectuado la delimitación subsuperficial de su área o buffer de protección, según las indicaciones entregadas en el punto II.2 del presente documento.

    III.4.- Con el fin de implementar estas actividades, un/a arqueólogo/a debió presentar una solicitud de permiso a este Consejo, según los requerimientos del artículo 7º del Reglamento de la Ley Nº 17.288, sobre Excavaciones y/o Prospecciones Arqueológicas, Antropológicas y Paleontológicas. En esta se debió detallar el plan de trabajo, metodología y distribución de las unidades de muestreo.

    De acuerdo con los resultados obtenidos en la excavación de los pozos, este Consejo pudo haber evaluado las medidas más apropiadas para proteger el o los sitios, siempre considerando su cercanía o coincidencia con las obras del proyecto.

    Con respecto a los materiales arqueológicos que podrían haber recuperado en la realización de los pozos de sondeo, se debió proponer un lugar de depósito. Dichos materiales debieron haber sido sometidos a un análisis especializado y entregados a la institución depositaria correspondiente, cumpliendo los requerimientos de conservación y embalaje que la institución disponga. 

Plan de cumplimiento de la Legislación Ambiental Aplicable - Normativa Ambiental
  • En caso de efectuarse un hallazgo arqueológico o paleontológico durante las obras y acciones del proyecto, y a fin de evitar incurrir en el delito de daño a Monumento Nacional establecido en el artículo N° 38 de la Ley N° 17.288, se deberá proceder según lo establecido en los artículos N° 26 y 27 de la Ley N° 17.288 de Monumentos Nacionales y el artículo N° 23 del Decreto Supremo N° 484 de 1990 del Ministerio de Educación, Reglamento sobre excavaciones y/o prospecciones arqueológicas, antropológicas y paleontológicas, paralizando toda obra en el sector del hallazgo e informando de inmediato y por escrito al Consejo de Monumentos Nacionales (CMN), para que este organismo determine los procedimientos a seguir, cuya implementación deberá ser efectuada por el titular del proyecto.

    Componente paleontológico:

    El CMN solicita que, en caso de hallazgo paleontológico no previsto, el titular tenga en cuenta lo indicado por el artículo 26° de la Ley N°17.288 de Monumentos Nacionales y proceda de la siguiente manera:

    1. Detener las obras en el lugar del hallazgo, en al menos 2 metros de distancia alrededor del punto donde se produjo el hallazgo. Si el hallazgo es múltiple (formando un nivel, p. ej.) se considerarán 2 metros desde los especímenes más alejados del centro del lugar del hallazgo. Lo anterior, teniendo certeza de que el hallazgo es puntual y no se presenta dentro de un nivel con abundancia de fósiles con continuidad lateral (horizontal) mayor al afloramiento detectado. En el caso que se presente un nivel (estrato) paleontológico, es necesario despejar más la zona, de manera de delimitar claramente la potencia de este nivel.

    2. Dar aviso de manera inmediata al/a la profesional paleontólogo/a, o en su ausencia al/a la jefe/a de obra o superior a cargo de los trabajos en el área del hallazgo, informando de su localización exacta al departamento de Medio Ambiente, o similar, que represente al titular del proyecto.

    3. Delimitar y señalizar correctamente (señalética, banderín) el área para su protección. Se deberá disponer para ello de la señalética adecuada que indique la restricción de ingreso al sector, acompañado de un cerco perimetral (2 metros de alto) que limite y resguarde el hallazgo.

    4. Informar al CMN acerca del hallazgo paleontológico no previsto, utilizando coordenadas UTM (DATUM WGS 84) y registro fotográfico de buena resolución (con tomas en primer plano, de detalle, con escala y del contexto en general). La notificación deberá ser informada por el/la profesional paleontólogo/a, encargado/a de Medio Ambiente, u otro representante del titular, en un plazo máximo de cinco días hábiles desde la fecha de descubrimiento del hallazgo. El CMN determinará las medidas a implementar por parte del titular, considerando la Ley N° 17.288 de Monumentos Nacionales y el Reglamento de Excavación, DS N° 484 de 1990.

    5. Asimismo, este protocolo deberá incluirse en las charlas de inducción a los trabajadores del proyecto tomando en cuenta para ello la “Guía para evaluación de informes paleontológicos” del CMN (www.monumentos.gob.cl), según lo estipulado en la Etapa 3 (acápite 3.2.4).

    Componente arqueológico:

    En los capítulos Plan de Cumplimiento de la Legislación Ambiental Aplicable, y Ficha Resumen, se cita el artículo 20° del Decreto Supremo N° 484 del Ministerio de Educación, Reglamento Sobre Excavaciones y/o Prospecciones Arqueológicas, Antropológicas y Paleontológicas. Al respecto, se debe aclarar que la operación de salvataje señalada en el artículo N° 20 del decreto Supremo N° 484, hace referencia a la recuperación urgente de datos o especies arqueológicas amenazados de pérdida inminente. Se aclara que la pérdida inminente no debe estar en función del desarrollo de la obra, sino que de factores como eventos naturales (e.g., crecidas de río o lluvias que amenacen la integridad del bien), condiciones del sustrato que sean desfavorables para la conservación del bien (e.g., taludes inestables, restos arqueológicos expuestos en duna poco compacta) o por otros factores que ameriten el levantamiento de los restos (e.g., exposición de restos arqueológicos en lugar público sin posibilidad de resguardo). De lo contrario, se aplica la medida de rescate con autorización previa del CMN. Cabe señalar que el incumplimiento a esta normativa podría evaluarse como intervención no autorizada, lo que implicaría una infracción a la Ley N° 17.288.

     

Plan de cumplimiento de la Legislación Ambiental Aplicable - Permisos Ambientales Sectoriales
  • Componente arqueológico:

    De haberse identificado evidencias arqueológicas durante la inspección visual del área del proyecto, el titular debió haber evaluado si corresponde solicitar el Permiso Ambiental Sectorial contenido en el Art. Nº 132 del Reglamento del Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental, D.S. N° 40/2012 del Ministerio del Medio Ambiente, referente a intervenciones en sitios arqueológicos y/o paleontológicos. De corresponder, se debe remitir, durante la presente evaluación, todos los antecedentes que establece dicho artículo, junto con la carta del/de la director/a de la institución depositaria aceptando la eventual destinación de los materiales arqueológicos que se recuperen (contemplando los sondeos, rescates y recolecciones).

     

Efectos, características o circunstancias del Artículo 11 de la Ley que dan origen a la necesidad de efectuar un EIA
  • Componente arqueológico:

    El Consejo de Monumentos Nacionales (CMN) estima que el documento no presenta los antecedentes necesarios que certifiquen que el proyecto no tiene algunos de los efectos, características o circunstancias descritos en la letra f) del artículo 11 de la Ley N° 19.300.

    I.-  El titular sostiene la inexistencia de evidencias arqueológicas en el área del proyecto. Pese a esto, las páginas N° 163 y 164 de la Ficha Resumen señalan lo siguiente: “En las campañas realizadas fue registrado un único hallazgo aislado en el interior del Área de Influencia del Proyecto. Actualmente el fragmento cerámico de posible adscripción prehispánica, referido al inicio del presente informe, se localiza a 11 metros de distancia en dirección Suroeste de un tramo correspondiente a la Tubería de Impulsión. Ya fuera del Área de Influencia, se detectó la presencia de una cavidad excavada en la ladera de un cerro, la que correspondería a un horno de cronología histórica o subactual. Concretamente se emplaza frente a un estrecho camino no transitado por vehículos. Por todo ello se considera no amenazado por las obras del Proyecto”. Esta información no es mencionada en el capítulo de Línea de Base en su sección de arqueología.

    Esta información genera confusión respecto de la existencia o inexistencia de elementos arqueológicos dentro del área del proyecto, por lo que se debiese haber explicitado el emplazamiento de estos elementos respecto del área del proyecto.

      

    II.- En función de las respuestas del titular a las observaciones emitidas por el CMN, el CMN podrá requerir nuevas medidas tendientes a la protección y puesta en valor de los monumentos que podrían encontrarse en el área del proyecto.

     

Predicción y evaluación del impacto ambiental del proyecto o actividad
  • Componente arqueológico:

    El CMN estima que la información relativa al componente arqueológico contenida en este EIA es altamente insuficiente, y no permite la correcta evaluación del impacto que el proyecto pueda causar sobre este componente. Esto, debido a las deficiencias ya descritas que tiene el estudio de línea de base arqueológica presentado, y especialmente la escasa cobertura de la inspección visual del terreno, la que además se realizó bajo condiciones de visibilidad muy baja a nula de la superficie.

    Además que la información remitida es muy deficiente, el titular entrega a este componente ambiental una valoración de Relevancia Baja (sección 4.3.4.11 del EIA), pero los argumentos técnicos que se entregan son insuficientes y no avalan esta afirmación.

    Por todo lo señalado a lo largo de este pronunciamiento, el CMN considera que el proyecto carece de información relevante y esencial (IRE) para su evaluación, la que no puede ser subsanada mediante aclaraciones, rectificaciones o ampliaciones conforme se indica en el artículo 36° del Reglamento del SEIA, y muy fundamentalmente, que no ha sido factible determinar la inexistencia de un potencial impacto significativo sobre el componente arqueológico dado el emplazamiento del proyecto en un sector con abundantes antecedentes de hallazgos arqueológicos de épocas prehispánicas y también de tiempos históricos.

    En base a los argumentos expuestos, se solicita al Servicio de Evaluación Ambiental considerar poner término anticipado al proceso de evaluación ambiental de EIA, ya que sobre la base de los antecedentes aportados por el titular, no es posible determinar la inexistencia de los efectos, características o circunstancias establecidas en el Art. 11 de la Ley N° 19.300.

     

Plan de medidas de mitigación, reparación y compensación
  • Componente paleontológico:

    El CMN solicita que se implementen charlas de inducción en paleontología, las cuales deberán ser dictadas por un paleontólogo que cumpla con el perfil profesional aprobado por el CMN para estos fines (disponible en www.monumentos.cl), previo al inicio de las obras, y cada vez que se incorpore personal. Los informes de esta actividad deberán ser suscritos por el paleontólogo a cargo de las charlas una vez que éstas se realicen, y deberán incluir un registro fotográfico de las actividades, y las listas de asistencia firmadas para cada charla.

    Componente arqueológico:

    En caso de llevarse a cabo el proyecto, el CMN acoge la realización de monitoreo arqueológico permanente y de charlas de inducción, a realizarse durante la Fase de Construcción del proyecto, propuestas por el titular en la página N° 66 del capítulo Plan de Cumplimiento de la Legislación Ambiental Aplicable del EIA, y en la N° 163 de la Ficha Resumen.

    El monitoreo arqueológico permanente deberá ser realizado por arqueólogo/a(s) y/o licenciado/a(s) en arqueología, por cada frente de trabajo, durante las obras de escarpe del terreno y en todas las actividades que consideren cualquier tipo de remoción de la superficie y excavación en el área del proyecto.

    Se deberán realizar charlas de inducción -por un/a arqueólogo/a o licenciado/a en arqueología a cargo del monitoreo- a las/los trabajadores del proyecto sobre el componente arqueológico que se podría encontrar en el área y los procedimientos a seguir en caso de hallazgo, antes del inicio de cada obra.

    Se deberá remitir a la Superintendencia del Medio Ambiente (SMA) el informe mensual de monitoreo elaborado por el/la arqueólogo/a en un plazo máximo de 15 días hábiles luego de terminado el mes, el que deberá incluir los siguientes antecedentes:

    a) Descripción de las actividades en todos los frentes de excavación del mes, con fecha.

    b) Descripción de matriz y materialidad encontrada (con profundidad) en cada obra de excavación.

    c) Plan mensual de trabajo de la constructora donde se especifique en libro de obras los días monitoreados por el/la arqueólogo/a.

    d) Planos y fotos (de alta resolución) de los distintos frentes de excavación y sus diferentes etapas de avances.

    e) Contenidos de las charlas de inducción efectuadas y la constancia de asistentes con la firma y RUT de cada trabajador/a.

    f) De evidenciarse restos arqueológicos, incorporar:

    f.1. Ficha de registro arqueológico con fotografías panorámicas y específicas de los hallazgos (en alta resolución).

    f.2. Descripción detallada del estado de conservación y si hubiera afectación por las obras del proyecto.

    f.3. Medidas de protección y/o conservación implementadas.

    f.4. Constancia de aviso del hallazgo al CMN, de acuerdo con lo establecido en el art. 26 de la Ley N° 17.288 de Monumentos Nacionales.

    f.5. Planilla de registro de sitios arqueológicos en formato Excel, siguiendo los criterios definidos en el Instructivo Registro de Sitios, ambos disponibles en: https://www.monumentos.gob.cl/servicios/formularios-protocolos/planilla-registro-sitios-arqueologicos

    g) Efectuar el seguimiento del estado de conservación de las medidas de prevención a implementar si corresponden (cercado, señaléticas, etc.).

    h)  El informe final de monitoreo debe dar cuenta de las actividades realizadas, y de haberse detectado sitios arqueológicos, incluir la información de rescate correspondiente. En estos casos se incluirá una revisión bibliográfica de la zona, el análisis (por tipo de materialidad) y la conservación de todos los materiales arqueológicos que se encuentren motivo de esta actividad. Se recuerda que para los rescates de hallazgos no previstos que aparezcan durante el monitoreo o en otra instancia, se deberá solicitar el permiso de intervención arqueológica, según el Artículo 7° del Reglamento de Excavación DS N° 484 de 1990 del Ministerio de Educación, de la Ley N° 17.288 de Monumentos Nacionales.

    i)  De recuperarse materiales arqueológicos, la propuesta de destinación definitiva deberá ser indicada al momento de entregar el informe final del monitoreo, para lo cual, se remitirá un documento oficial de la institución museográfica aceptando la eventual destinación. Se deben solventar los gastos de análisis, conservación y embalaje del material arqueológico, así como su traslado a la institución receptora.

    j) En el caso de existir intervención por las obras del proyecto sobre sitios arqueológicos, el titular deberá comprometer medidas tales como: difusión científica y a la comunidad local de los sitios encontrados y estudiados, puestas en valor de los sitios encontrados, catastros arqueológicos, entre otros.

Sin otro particular, saluda atentamente a usted,

 



Erwin Brevis Vergara
Secretario Técnico
Consejo de Monumentos Nacionales


SDY/CCM

C/c:

  • Sr. Cristian Tapia, Encargado Oficina Técnica CMN, Región del Biobío
  • Sra. Catalina Contreras, CMN
  • Sr. José Pérez, CMN
  • Ingreso CMN N° 3025-23
  • CMN SEIA Nº 793-2023
  • Archivo

Firmas Electrónicas:

El documento original está disponible en la siguiente dirección url: https://infofirma.sea.gob.cl/DocumentosSEA/MostrarDocumento?docId=2023/06/30/6807-94c3-4cb3-86e0-6a97cf805bee


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